CONVERSACIONES
Por Dawn
El sol entra en la habitación atravesando los cristales y descomponiéndose en los colores del arco iris mientas avanza lenta, pero inexorablemente, hacia la cama donde pueden verse dos figuras durmiendo acurrucadas la una junto a la otra, con los cuerpos entrelazados. Cuesta distinguir a simple vista quien es quien bajo las sábanas, pero parece obvio que el hombre moreno se ha apropiado de la almohada y el rubio en un acto inconsciente de rebeldía ha decidido usarle de almohada. No se oye nada salvo las dos respiraciones que, poco a poco, van siendo acompañadas por los trinos de los pájaros que casi, sin proponérselo, empiezan a llenar la habitación.
El sol insistente y los sonidos alegres de los pájaros finalmente consiguen arrancar de los brazos de Morfeo a uno de los durmientes. Mientras entra de nuevo en el mundo de la consciencia, lentamente empieza a notar diferencias con otros días. Para empezar hay un cuerpo acurrucado junto a él. Un cuerpo con una temperatura varios grados inferior a la suya. Un cuerpo desnudo. Un cuerpo cuyo olor recuerda muy bien. Un olor que le gusta mucho, piensa sonriendo mientras abre los ojos perezosamente.
Los cabellos color trigo están revueltos cuando Jean Paul los acaricia, intentando sin éxito colocarlos un poco, sonriendo al notar como el cuerpo acurrucado junto a él le abraza un poco más fuerte, mientras emite suaves sonidos placenteros con cada caricia hasta que finalmente puede ver unos hermosos ojos color miel observarle.
- Bonjour, cheré – saluda Jean Paul sin dejar de acariciarle el pelo.
- Buenos días, madrugador- responde Bobby con una sonrisa, volviendo a cerrar los ojos y deleitándose en el sonido de los latidos del corazón bajo él - ¿Qué hora es?
- Algo más de las siete de la mañana. – dice Jean Paul sin poder evitar sonreír - ¿A qué hora tienes clase?
- ¿Qué día es hoy? – pregunta sin abrir los ojos.
- Jueves – responde Jean Paul divertido ante la cara de susto de Bobby.
- ¿Llevo casi cuatro días encerrado sin dar clase? – se levanta de un salto y empieza a buscar su ropa – Estamos a final de semestre y los exámenes finales están a la vuelta de la esquina. Dime que alguien ha estado dando mis clases. Había que corregir los trabajos de contabilidad, preparar la simulación de auditoria, organizar el trabajo de fiscalidad...
- Oui y Non respectivamente. Has estado encerrado desde el domingo por la tarde y tus clases no las ha dado nadie. Por lo que sé, les dijeron a tus alumnos que estabas enfermo. Pero salvo que sean sordos, ciegos y vivan en otro planeta supongo que se habrán enterado de lo que pasa. – comenta Jean Paul divertido observando como Bobby se viste a toda prisa mientras se incorpora un poco en la cama – Entre los comentarios de Lorna, mi pelea a Alex y el broncazo de Paige y Sam han tenido pistas suficientes. Eso sin contar las autenticas batallas campales entre Lorna y Rachel por toda la escuela. Y por supuesto no nos olvidemos de que congelaste una planta del edificio.
- ¿Te peleaste con Alex? – Bobby se ha quedado completamente parado, con los ojos abiertos como platos y el pantalón a medias de abrochar. Se acerca a la cama y sienta junto a Jean Paul - ¿Peleas entre Lorna y Rachel? ¿Qué demonios ha pasado estos días?
- Necesitaría un par de horas y varias personas para ponerte al corriente de lo ocurrido – asegura Jean Paul mientras le besa intentando atraerle otra vez dentro de la cama.
- Empieza (beso) por (beso) la parte (beso) que (beso) te incumbe (beso) personalmente. – pide Bobby volviendo a meterse en la cama. – Algo me dice (beso) que ya me enteraré (beso) del resto (beso) durante el día (beso).
- De acuerdo. –acepta Jean Paul mientras abraza a Bobby – Fue el Lunes durante la comida en la cafetería. Yo ya estaba bastante furioso. Primero por los incidentes del domingo y luego por que no conseguía que me dejases hablar contigo.
- Lo siento – murmura Bobby acomodándose entre sus brazos.
- No importa. Ya ha pasado. – responde mientras le besa en la parte superior de la cabeza – Bueno, como te decía, llegó Alex he hizo un comentario desagradable respecto a ti y cuando se quiso dar cuenta le tenía contra la pared exigiéndole una disculpa. No le hizo mucha gracia, porque intentó golpearme. Hay que ser idiota para hacer algo así pero el tipo no estaba muy brillante. Por supuesto le esquivé sin problemas y le golpeé cariñosamente en las costillas. Eso le enfureció todavía más y muy amablemente me dijo “pelea como un hombre, marica de mierda.”
- Ouch. ¿Sigue vivo? – pregunta Bobby con una sonrisa divertida.
- Por supuesto. El dolor sólo molesta si estás vivo. – responde Jean Paul en el mismo tono – Dado que me lo pidió tan amablemente le pegué un puñetazo en la cara que le tiró de espaldas. Contestó lanzando un rayo de plasma que hizo un agujero en las puertas de la cafetería. Por suerte no alcanzó a ninguno de los alumnos, –continúa ante la cara de auténtico asombro de Bobby – pero a mi se me cruzaron los cables y le pegué unos cuantos puñetazos para tranquilizarme y de paso dejarle inconsciente. Lleva en la enfermería desde del lunes.
- ¿No le han puesto un poco de la sangre milagrosa de Warren? – pregunta Bobby intentando comprender lo que ha pasado.
- Annie se ha negado. Ha dicho que quizás un poco de dolor le ayudase a recapacitar. – dice Jean Paul mientras empieza a besarle el cuello – Como te he dicho (beso) han sido unos días (beso) muy interesantes (beso).
- Ya lo estoy notando, ya. Y esto parece la punta del iceberg. – Bobby consigue liberarse de los insistentes besos de Jean Paul usando toda su fuerza de voluntad y termina de vestirse. – Tengo que pasar por mi habitación para ducharme y arreglarme. Además tengo que preparar los apuntes para clase y ver como consigo recuperar estos 3 días. ¿Te parece bien si te recojo luego y bajamos juntos a desayunar?
- Me parece perfecto. – sonríe Jean Paul - Vas a tener un día muy ocupado, pero si quieres esta noche hay maratón de Buffy. Les prometí a Pícara y a Rachel que iría para despejarme. Supongo que tú querrás ir.
- Te hemos convertido en un Buffy-adicto – divertido trepa por la cama para darle un último beso – Ummmmmm, recuérdame por qué tengo que irme.
- Tienes que irte para que te dé tiempo a desayunar antes de ir a clase. – ríe divertido mientras le empuja fuera de la cama al tiempo que se levanta él –Ya tendremos tiempo el fin de semana para pasar la mañana en la cama.
- Hasta ahora. – se despide Bobby lanzándole una última mirada desde la puerta, replanteándose durante unos segundos la necesidad de dar clase. – Y te tomo la palabra sobre el fin de semana.
- Au revoir, cheré.
Cuando consiguió organizar sus papeles para clase tras ducharse y arreglarse bajó a desayunar con Jean Paul. Enseguida notó que casi todos los alumnos huían de Jean Paul como de la peste, entre asustados y temerosos, mientras les miraban y murmuraban, al menos hasta que Logan se sentó con ellos. En clase las cosas fueron bastante bien. Sus alumnos estaban mucho menos charlatanes que de costumbre y salvo por algunas miradas y un par de murmullos podría decirse que fue una clase normal, incluso con las quejas al advertirles que no iba la cambiar la fecha de los exámenes. Al terminar Hank le arrastró al laboratorio y le retuvo prácticamente todo el día. Tras acabar subió a su habitación para seguir corrigiendo los ejercicios atrasados hasta que la puerta se ha abierto.
- ¿Qué tal el día? – pregunta Jean Paul desde la puerta.
- Agotador – responde Bobby terminando de corregir un ejercicio y colocándolo en el montón adecuado – Hank me ha sometido a una cantidad ingente de pruebas. Temía que el haber estado tanto tiempo congelado me hubiese podido afectar.
- ¿Y? – Jean Paul enarca una ceja con gesto preocupado, entrando en la habitación y acercándose a besarle.
- Me ha dicho que tendrá los resultados completos mañana pero que de momento no parece que haya nada fuera de lo normal, – se levanta de la silla y se pierde un rato en los besos antes de continuar – pero me ha dejado totalmente agotado.
- ¿Quieres bajar a ver Buffy o prefieres descansar?- pregunta preocupado Jean Paul.
- Bajemos. – responde sonriendo Bobby, al tiempo que le coge de la mano y le arrastra fuera de la habitación – Además tarde o temprano me tengo que enterar de todo lo que ha pasado estos días y no hay mejor forma que así.
Caminan de la mano todo el trayecto hasta la sala de televisión ante las miradas y los murmullos de algunos de los alumnos. Cuando llegan se quedan unos segundos en la puerta al notar que hay más gente de de costumbre. Hay una pelirroja junto a Kitty y Logan parece haber cedido parte de su espacio a quien evidentemente sólo puede ser Ororo.
- ¿Vais a quedaros mucho tiempo en la puerta o vais a pasar? – gruñe Logan desde el interior.
Bobby nota como Jean Paul le aprieta la mano y sin soltarle entran juntos mientras todos se vuelven para observarles. Sin decir una palabra rodean el sofá y se sientan en el suelo, en el mismo sitio que la semana anterior.
- Antes de que digáis nada. – empieza Bobby – Sí, ya estoy bien. Sí, estamos juntos. Sí, vamos a seguir juntos. No, no voy ha tener otro ataque. No, lo siento Júbilo, pero NO voy a contarte nada sobre mi nueva vida sexual. Sí, Pícara te contaré como fue la cita. No, Hank, tranquilo que a ti no. Sí, estoy seguro de que esto es lo que quiero. Y sí, soy feliz.
- Parece Robert, que has conseguido contestar a la tanda de preguntas que las encantadoras damas aquí presentes te tenían preparada. – comenta Hank con lo que casi podría considerarse una sonrisa en su rostro felino.
- En realidad sólo ha conseguido reducir la lista de preguntas a una cantidad más manejable, permitiéndonos ir directos al grano. – responde Júbilo haciéndole un guiño - ¿Cómo has conseguido ligarte al hombre más sexy de la escuela?
- Cheré, me siento profundamente decepcionado, – interviene Gambito poniendo gesto de sentirse ofendido – no hay ninguna duda de que Remy es el hombre más deseable de la escuela.
- No entiendo como puedes convivir con tu propio ego, Remy – asegura Ororo entre risas mientras Pícara se muere de la vergüenza y varios cojines vuelan hacia el cajún.
- La rata de pantano tiene mucha práctica. - gruñe Logan mientras no puede evitar una ligera sonrisa – Además la culpa es vuestra por seguirle el juego. Se lo tiene aún más creído desde que se enteró de lo de la despedida de Lorna.
- Cuando acabe con esa bruja deseará haber tenido otra fantasía. – dice Pícara mientras sus ojos arden y su tono se hiela – Siempre pensé que tenía algún problema, pero no imaginaba que fuese de esta envergadura.
- ¿Me ponéis al día? – pregunta Bobby buscando un bol de palomitas con mantequilla – Y para tu información, Júbilo, no tengo ni la menor idea. Será que siente debilidad por el frío.
- ¿Yo no tengo derecho a opinar? – pregunta Jean Paul mientras empieza a coger puñados de palomitas.
- No, – le interrumpe Kitty rápidamente- aún no te hemos perdonado ser gay, así que no puedes opinar. Sobre Lorna, pues sinceramente no sé que la pasa. Yo podría entender que se estuviese comportando así si Alex la hubiese dejado en el altar para irse con Jean Paul. Pero después de lo me contó Júbilo que dijo en la despedida, no entiendo su obsesión actual por la vida sexual de Bobby.
- Y eso que no sabe exactamente lo que se ha perdido, – añade maliciosamente Jean Paul, haciendo que Bobby se ruborice – o a estas alturas estaría aún más desquiciada.
- ¿Porfa? – pide Júbilo haciendo ojitos.
- Olvídalo. Eres demasiado joven para obtener esa información, – advierte Logan mirando fijamente a Bobby y Jean Paul – y si te la dan, me aseguraré personalmente de que no les queden ganas de contarte nada más. Con Lorna el problema radica en que no es capaz de asumir que el Alex que volvió del coma no es el mismo con el compartió tantos años. Si a eso añadimos que su primer novio ha decidido cambiar de acera, pues se encuentra doblemente traicionada. Siente que no es capaz de elegir bien a sus hombres y se está dedicando a insultar a Bobby y a Jean Paul para que nadie piense que el problema en ambas relaciones es ella.
- Si se hubiese conformado con estar enfurruñada las cosas no se hubiesen descontrolado tanto. – asegura Rachel mientras que telekinéticamente le alcanza el té a Ororo – Pero su forma de comportarse me ha sacado de quicio con los comentarios despectivos y groseros. Si a eso añadimos su comentario sobre si no me había dado asco sentir los pensamientos de Jean Paul el sábado, digamos que acabó con la poca paciencia que tenía en esos momentos.
- Ya, - interviene Paige, que hasta este momento estaba callada, casi intentando pasar desapercibida – pero decirla “Lo que pasa es que te jode que alguien tan deseable como Jean Paul, capaz de tener al hombre que desee, haya escogido a Bobby cuando tú fuiste tan estúpida como para despreciarle” no ayudó mucho precisamente. Si no recuerdo mal, fue tras ese comentario que te lanzó la canasta de baloncesto.
- Y desde ese instante cada vez que os habéis encontrado en cualquier parte de la escuela os habéis dedicado a insultaros y a atacaros usando vuestros poderes, - termina Ororo mirando acusadoramente a Rachel – poniendo en peligro la integridad de los alumnos y lesionando a algunos profesores. Esto tiene que terminar de una vez por todas, antes de que haya una desgracia de la que tengamos que arrepentirnos. Y esto os incluye también a vosotras. – añade señalando a Pícara, Kitty y Júbilo – Es necesario que Lorna deje de tener problemas con su ordenador, que su ropa se destroce por combustión espontánea y demás “casualidades”. Necesitamos parar esto.
- Yo sólo me defiendo, – se queja Rachel ofendida – es ella la que empezó.
- Yo hablaré con Lorna. – segura Bobby – Dado que parece tener problemas conmigo, lo mejor será que sea yo quien hable con ella. Si esto se ha descontrolado tanto como dice Ororo, hay que pararlo antes de que haya heridos. Al menos más heridos.
- Estoy gratamente sorprendido por la madurez que estás demostrando en todo este asunto, Robert. – comenta Hank, al tiempo que comprueba que aún falta un rato para el comienzo de Buffy y ataca también a las palomitas – Es obvio que Jean Paul ha sido una correcta elección, dado que estás demostrando ser más maduro que otros de nuestros compañeros.
- Soy el rey de la madurez, – afirma Bobby con gesto irónico – soy tan maduro que he congelado una planta de la escuela durante 4 días por una estúpida conversación con Scott y Warren.
- Si te sirve de consuelo, yo me he comportado como una cretina. - murmura Paige, mientras todos la observan – Sé que no te hace mucha gracia que Warren y yo estemos juntos, así que cuando me enteré de que ahora estabas con Jean Paul hice algunos comentarios desagradables al respecto. Sam me cogió por banda y me dejo algunas cosas muy claritas. Hasta hizo que mamá me llamase por teléfono y me leyese la cartilla, sólo para asegurase que lo había comprendido todo. Me hizo sentirme como una cría pequeña, pero llevaban razón. Lo siento. – continua mientras observa a Bobby y Jean Paul sintiéndose morir de la vergüenza - Y siento muchísimo que Warren necesitase una charla con Hank para entrar en razón. Antes de bajar hemos estado hablando y si algún día queréis, nos gustaría mucho que saliésemos los cuatro a cenar, al cine o donde queráis. Cuando os apetezca. Si queréis, claro.
- Merci, Paige. – Jean Paul la mira fijamente durante unos segundos, como intentado averiguar cómo de sincera es, hasta que nota como Bobby le aprieta la mano y le hace un gesto de asentimiento casi imperceptible – Si os parece bien ya quedaremos para después de los exámenes.
- Vais a tener que haceros una cartilla de citas, – bromea Pícara desde el sofá mientras revuelve el pelo de Bobby – por que no os vais a librar de salir con nosotros.
- Qué pasara, cheré, ¿quieres presumir de ir con los hombres mas atractivos de la escuela? – pregunta Remy en tono de broma mientras la hace cosquillas - ¿No te basta con Remy que ahora también quieres a la pareja de moda?
- Remy, compórtate. – se oye a Ororo desde el otro lado del sofá - Un día de estos, te vas a ahogar en tu propio encanto.
- ¿Envidiosa de que cheré disfrute de los encantos de Remy, Tormentita? – bromea Remy enzarzado en una pelea de cosquillas con Pícara, que no para de reír. – Ven aquí, hay suficiente Gambito para las dos.
- Sigue así Remy y Pícara te va a destrozar. Y te he dicho que no me llames Tormentita. – responde Ororo esbozando una sonrisa – Esto es lo que pasa cuando le dais alas. ¿De quien fue la idea de contarle lo de la despedida? No quiero ni pensar lo que va a ser cuando llegue a la crisis de los treinta. Se pasará todo el día exhibiéndose para que le digáis lo atractivo que es.
- El problema, es que sabe lo atractivo que es. – interviene Bobby, que ante la mirada de susto de todos continua en todo divertido – Acabo de descubrir el menú, dejadme que mire los platos.
- Siempre y cuando no decidas probarlos… - hay una nota vulnerable en el tono sarcástico de Jean Paul que hace que el corazón de Bobby lata un poco más rápido.
- Me encanta mi plato, no necesito probar ninguno más. – responde Bobby que le da un beso suave entre los “ohh” que se oyen de fondo – Además, según la experta opinión de Júbilo me he quedado con lo mejor del menú.
- Esto empieza ser de un empalagoso que provoca caries. – gime Logan acomodándose los cojines al tiempo que coge otra cerveza – A ver si empieza Buffy. Y dejad las carantoñas hasta que lleguéis a la habitación. A este paso vais a ser peores que Warren y Paige.
- Tranquilos, Logan sólo está cabreado por que se ha perdido la “conversación” con Scott – comenta Ororo divertida.
- ¿Te refieres a la que ocurrido mientras teníamos rayos cayendo por el patio? – pregunta Kitty irónica – Ha debido de ser toda una conversación.
- Sí. Una conversación de lo más interesante. – responde Ororo con una sonrisa maliciosa – Deberíais haber estado. Scott ha intentado convencernos a Emma y a mí de que él conoce mejor que Bobby su orientación sexual. Que si le interesasen los hombres debería haberlo notado antes. Hasta ha insinuado que quizás Jean Paul le ha seducido contra su voluntad.
- Va ha resultar que tengo un nuevo poder y yo lo desconocía. – interviene irónicamente Jean Paul – ¡Cuidado heterosexuales del mundo, que Northstar puede convertiros en gays contra vuestra voluntad! Al menos Scott puede estar tranquilo, es tan estirado que no podría desearle ni aunque fuese el último hombre sobre la tierra.
- Emma le ha llamado reprimido. Ha sido genial. – continúa Ororo, atacando el bol de palomitas de Logan que la observa sin atreverse a quejarse – Le ha dicho que es un reprimido y que su problema es que ha dedicado tanto tiempo a convertirse en el perfecto X-Men que se ha olvidado de lo que es disfrutar de la vida. Y ha añadido que pensaba esperar un poco más para decírselo, pero que ya puede estar dispuesto a quitarse prejuicios por que ella espera bastante más de su vida sexual. Sólo por la cara que ha puesto Scott mientras Emma salía después de decir esto, creo que la perdono por todas las veces que ha intentado matarme. Ha sido fantástico.
- Es genial, – dice Kitty limpiándose las lágrimas de la risa. Puede ver como todos se están riendo a carcajadas. – me lo estoy imaginando y daría lo que fuese por haber estado allí.
- Parece que nuestro valiente líder ha encontrado la horma de su zapato – Hank no puede evitar las lágrimas de risa – Ha debido ser un acontecimiento digno de pasar a los anales de la escuela como uno de los momentos más memorables y embarazosos en la vida de Scott.
- El día que Scott descubrió que su ordenada vida se había desintegrado. Me gustaría saber qué quiere añadir Emma a su vida sexual. – Bobby no puede parar de reír junto a Jean Paul – Creo que esta vez ha mordido más de lo que puede tragar.
- Ya iba siendo hora – añade Logan en tono malicioso – que deje de ser tan estirado y entre en el mundo real. Se acabó la charla. Empieza.
Con los ecos resonando de las últimas carcajadas aún en el aire, las luces se apagan y poco a poco todos son adsorbidos por Buffy. Durante las siguientes horas sólo se hacen comentarios sobre lo que ocurre en los sucesivos capítulos hasta que poco a poco los comentarios van silenciándose. Casi al final del último episodio Jean Paul nota un peso en su hombro y sonríe sin dejar de observar la pantalla, sabiendo que Bobby se ha dormido. Mientras le abraza para que esté más cómodo sus ojos se apartan de la pantalla y recorren al grupo de mutantes de la habitación. Hace unas semanas le hubiesen engañado pero hoy no:
· Pícara y Gambito parecen adormilados. Hay mucho más en ellos de lo que parece a simple vista. Remy puede flirtear con todo el planeta si lo desea, pero sólo es fachada. Pícara puede haber sido intocable, pero se deja el corazón en los amigos. Es obvio, si se observa, que viven el uno para el otro.
· Hank observa la pantalla mientras vigila a todos con discreción. Hay soledad en él, algo más profundo que su nuevo aspecto. Está escondida tras palabrería y ciencia, pero su necesidad de amor es tal que se sorprende de no haberlo notado en su forma de volcarse en sus amigos.
· Logan intenta acomodar a una dormida Júbilo. Está claro que el viejo canadiense se ha dejado el corazón en este grupo. Luchará como un lobo acorralado por su manada. Kitty, Júbilo y Pícara son sus hijas no biológicas. No te metas con ellas o te enfrentarás al lobo.
· Ororo dormita en el trozo de sillón que le ha robado a Logan. Nunca pensó que Logan respetase a nadie como la respeta a ella. No ha luchado junto a ella, pero no hay duda de que deber ser la mejor líder que hayan tenido los X-Men jamás. Y pese a todo sigue siendo humana, preocupada por sus amigos.
· Paige y Júbilo duermen profundamente. Son unas niñas, pero han vivido toda una vida y eso hace que maduren pronto. La pérdida te trae la madurez, pero en lugar de crecer angustiadas han aprendido a seguir siendo ellas mismas.
· Kitty se ha acurrucado en el sofá con su dragón. Es fácil olvidar que apenas tiene veinte años. Demasiado corazón encerrado en un cuerpo que atraviesa paredes y una mente absolutamente brillante. Ni en mil años hubiese imaginado que fuese tan posesiva con sus amigos. Es agradable saber que queda gente así.
· Rachel le observa y le sonríe. De todos es la más enigmática, pese ha que ha leído su ficha. Fue discreta y protegió su intimidad de mentes indiscretas, ha luchado contra los que han ofendido a Bobby y aún no sabe por qué. Se sobresalta al notar su voz en su cabeza “El amor es el más precioso de los dones. No lo pierdas.”
Observa a Bobby dormir y sonríe. “Así que esto es les hace ser una familia” piensa mientras las luces se encienden. Coge a su novio en brazos, y tras despedirse se dirige a su habitación. Mientras se acuesta junto a Bobby en la cama se siente a gusto y feliz. Y mientras acaricia adormilado su pelo rubio, su último pensamiento es: “No es un mal lugar para vivir”
FIN
Todos los personajes pertenecen a Marvel, pero la historia me pertenece a mi. Para cualquier utilización fuera de mi web, deberás pedirme permiso. Agradecería cualquier comentario que quisieseis hacer, podéis poneros en contacto conmigo en la dirección de correo Dawn