Por Dawn
Bobby prácticamente corre hacia el parque, al llegar a los árboles se vuelve un instante para gritar a Jean Paul que le espere en ese punto y comienza a correr internándose en los árboles, dejando detrás a un incrédulo Estrella del Norte que no sabe que está pasando mientras se pregunta si la culpa será suya por haber presionado demasiado.
Lo nota antes de sentirlo, siente el cambio en la presión del aire antes de sentir la oleada de frío que proviene de los árboles. Maldiciendo en francés sale volando hacia el punto donde dejo de ver a Bobby. Los árboles y el suelo están cada vez mas congelados mientras avanza, en el punto focal de la oleada puede verle, acurrucado y temblando sobre el suelo congelado. Desciende lentamente intentado no pensar en el frío que empieza a adormecerle los músculos, procurando no tocar nada del hielo le coge en brazos y se eleva. Desde el cielo se puede ver una zona circular de algo más de 20 metros de radio completamente congelada. Observa a Bobby y nota que está semiinconsciente y helado. Vuela hacia el lago del parque y aterriza suavemente depositando su carga con cuidado sobre el césped, se quita la americana y se la pone a Bobby esperando que ayude a que recupere algo de temperatura.
- Lo siento – es poco mas que un murmullo saliendo de los labios semicongelados de Bobby.
- Tranquille – Jean Paul se siente algo mas tranquilo al notar que Bobby empieza a reaccionar – lo importante es que te encuentres bien. ¿Quieres que volvamos a la mansión?
- No – con algo de esfuerzo se sienta, su cuerpo empieza recuperar su estado normal, se siente increíblemente avergonzado – hacía años que no me pasaba algo así. Siento mucho haber estropeado las cosas.
- No has estropeado nada, aunque reconozco que me has dado un susto de muerte – Jean Paul se ha arrodillado frente a Bobby y le pasa la mano por la cara, notando como va recuperando la temperatura – Al menos ya entiendo la urgencia en salir del restaurante.
- No quería herir a nadie – los ojos de Bobby miran sus propias manos como si fueran lo mas interesante del planeta.
- ¿Puedes explicarme que ha pasado? No recuerdo que hayas perdido nunca el control de tus poderes de esta forma. – Jean Paul pregunta preocupado.
- Es…vergonzoso. ¿No podemos olvidarlo simplemente? – Bobby le mira con ojos suplicantes.
- Non. Has congelado un círculo de cerca de 20 metros de radio de parque. – Jean Paul le mira con ternura y le sonríe – al menos necesito saber si es por algo que he hecho mal.
- En realidad es por todo lo acontecido en las últimas 24 horas – Bobby puede notar como Jean Paul no deja de observarle y se siente aún más mortificado sólo de pensar en lo que va a tener que confesar. Por un instante siente el impulso de salir huyendo pero la idea de no volver a mirarse en los hermosos ojos azules le resulta insoportable.
- ¿Oui?
- Últimamente mi estado de ánimo no es muy bueno, si a eso añadimos que anoche discutí con Warren y me alteré bastante y que esta mañana los nervios no me ayudaron a tranquilizarme digamos que era una olla a punto de explotar. Después todo iba tan bien y estaba tan a gusto que prácticamente me había olvidado de mi estado anímico hasta hace un momento – Bobby siente arder sus orejas mientras habla y decide que el suelo es un lugar interesantísimo, bajando la voz continua atropelladamente – cuandotehascomidolatarta.
- ¿Cuándo me he comido la tarta? – repite Jean Paul sorprendido. - ¿Te ha molestado que me comiese la tarta? Pero si me la has ofrecido tú.
- No me ha molestado – los ojos de Bobby ahora dedican su atención a sus propias manos apoyadas en sus piernas.
- ¿Entonces? Te aseguro que no entiendo nada. – Jean Paul está empezando a sentirse irritado, mientras intenta recordar que demonios hizo con la dichosa tarta.
- El problema es … - si lo dice todo de un tirón quizás pueda acabar con esta tortura – que me ha gustado mucho como la comías, pero *mucho*.
- ¡Oh! – la sorpresa en cara de Jean Paul es relevada por una sonrisa casi orgullosa para pasar a un gesto de compresión – Nunca te habías sentido excitado con un hombre ¿verdad?
- No – Bobby nota como los dedos de Jean Paul le acarician la mejilla y suavemente le obligan a mirarle – me ha pillado de improviso y ¡Bum!
- La próxima vez pediremos helado – sonríe al observar el gesto irónico de Bobby – Mejor sin postre. Hablando en serio, no es algo de lo que debas avergonzarte.
- Supongo, es sólo …
- ¿Te sientes mejor si te digo que podemos dar gracias de que yo no tenga lo mismos poderes que tú o a estas alturas el parque sería una sucursal del polo norte? – los ojos azules vuelven a arder cuando le miran.
- Si. No. No lo se. – Bobby balbucea mientras se sonroja otra vez. - ¿Tengo que decidirlo ahora?
- Non. ¿Quieres hablar de lo de Warren? – un cambio de tema ayudará a que se calme un poco. Se incorpora y se sienta junto a Bobby.
- He descubierto que tengo prejuicios. – encoge las piernas y se las abraza mientras mira hacia el lago.
- Al menos sabemos que no eres homófobo –el tono divertido de Jean Paul hace que Bobby vuelva la cabeza para mirarle todo serio. De repente le saca la lengua haciéndole burla antes de contestar.
- Soy Paige-Warrenfobo. – Bobby suelta una carcajada ante la cara de sorpresa del canadiense. – Es que me parece que Paige es demasiado joven para Warren. Apenas tiene 18 años mientras que Warren tiene 31. No es por la diferencia de edad, es por que es una niña. A Warren no le ha sentado bien que se lo dijese y dijo algunas cosas que espero no sintiese.
- ¿Cómo por ejemplo? – veamos si Worthington es tan imbécil como aparenta, piensa Jean Paul mientras sin darse cuenta acaricia con los dedos la mano que Bobby ha dejado en el suelo junto a él.
- Que mi problema es que me daba envidia de que él tuviese novia y yo no, dijo que si mi vida amorosa era un desastre la culpa era mía por no saber retener a ninguna mujer. Si hay algo que ODIO es que me recuerden el desastre de mis relaciones – Bobby apoya la cabeza en las rodillas antes de tumbarse y mirar el cielo mientras continua – supongo que por eso estalle y dije una barbaridad.
- Te escucho – Jean Paul se tumba de medio lado, apoyándose en un codo, sin dejar de mirarle.
- Le eché en cara que al menos mis ex-novias están vivas. Fue un golpe bajo, incluso para mí. Supongo que me merecí lo siguiente. Me dijo que al menos él había tenido más sexo con Paige que yo con todas mis novias juntas. Lo cual posiblemente sea cierto. – Bobby se ha girado para poder mirar a Jean Paul.
- ¿Y se supone que es uno de tus mejores amigos? – Jean Paul enarca una ceja asombrado.
- Si. Fue toda una noche. Supongo que parte me lo merecía, pero eso no evita que doliese igual. – hace una triste mueca – este es uno de los motivos por los que he congelado un trozo de parque y fastidiado la cita. Lo siento.
- No hay nada que sentir. – Jean Paul se levanta, se limpia los pantalones y se pone en cuclillas para poderle mirar a los ojos.- He aprendido mucho de ti hoy, y me gusta todo lo que he aprendido. Además, si lo deseas habrá otras citas.
- ¿De verdad te gusto? – Bobby observa como Jean Paul se levanta y le ofrece la mano.
- Dejando a parte que eres increíblemente atractivo, eres inteligente, tienes sentido del humor, te preocupas por los demás, eres divertido, alegre, valiente, y cuando estoy contigo me siento muy a gusto, relajado. Si olvidamos tu afición por las camisas con estampados yo diría que lo difícil sería que no me gustases – sonríe cuando Bobby acepta su mano y permite que le levante con un poco más de fuerza de la prevista, haciendo que casi choque contra él. Y entonces ocurre.
Ojos color turquesa se pierden en ojos color miel, manos aún unidas entrelazan sus dedos, cuerpos que se acercan, respiraciones que se aceleran. Jean Paul acaricia con su mano izquierda la mejilla de Bobby, unos segundos después nota el roce de otra mano sobre la suya. Lentamente se suelta la mano derecha y la coloca en la cintura del frío cuerpo frente a él acercándole muy despacio, dándole tiempo para echarse atrás si lo desea. Suaves labios se humedecen mientras ardientes ojos azules les observan antes de volverse a perder en ojos color miel que se cierran lentamente. Nota una mano fría en su espalda antes de perderse en la suavidad de los labios de Bobby.
Bobby se pierde en la sensación de los suaves labios de Jean Paul, sus manos cálidas en su rostro y en su cintura. Necesita más y lentamente abre sus labios para profundizar el beso, siente la lengua de Jean Paul acariciar la suya, después su paladar y no puede evitar un gemido de placer mientras el beso se vuelve más profundo y ardiente. Un beso que sabe a chocolate y manzana y parece durar una eternidad antes de que Bobby lo termine suavemente.
- Wow – Bobby hunde la cabeza en el cuello de Jean Paul aspirando su olor antes de separarse lentamente.
- Mon Dieu – tiene que luchar para no reanudar el beso, cierra los ojos y respira profundamente – Ha sido increíble.
- Así que esto es lo que se siente al besar a otro hombre – por primera vez los ojos color miel arden - ¿o es sólo al besarte a ti?
- Creo que ha sido la combinación de nosotros dos – Jean Paul mantiene sus brazos sujetando a Bobby por la cintura, no está dispuesto a soltarle todavía. – te puedo asegurar que he besado a muchos hombres y nunca he sentido nada igual.
- Quizás deberíamos repetir para asegurarnos – las manos de Bobby suben por los hombros de Jean Paul hasta acariciar su nuca y perderse en su pelo.
- Oui. – sus brazos vuelven a acercarle mientras sus labios se acercan lentamente hasta fundirse en un beso largo y sensual que les deja a ambos sin aliento. – Mon Dieu, tu es parfaite.
- Jean Paul – murmura su nombre, deleitándose en el sonido – Quiero ver a donde nos lleva esto, pero creo que voy a necesitar que nos lo tomemos con calma, al menos hasta que me acostumbre.
- Sans problème, nos tomaremos todo el tiempo que necesites – si es necesario ser paciente lo será por mucho que lo odie, no está dispuesto a cometer ningún error que aleje a Bobby de él – podemos salir como amigos, si lo deseas nadie tiene por qué saberlo.
- No lo has entendido. – se ríe ante la cara perpleja de Jean Paul y le da un beso suave en los labios – Quiero que tengamos más citas, y no pienso esconder que salgo contigo. Pero por muchas ganas que tenga ahora mismo de explorar la parte física, y te aseguro que tengo muchas, necesitaré un poco de tiempo, no mucho, para adaptarme a esta situación.
- El tiempo que necesites, mon amour, el tiempo que necesites – vuelve a acercarle para otro beso, maravillado por la suavidad y entrega de sus besos mientras una parte de él descubre asombrada que a veces sí conseguimos lo que no podemos tener.
FIN
Todos los personajes pertenecen a Marvel, pero la historia me pertenece a mi. Para cualquier utilización fuera de mi web, deberás pedirme permiso. Agradecería cualquier comentario que quisieseis hacer, podéis poneros en contacto conmigo en la dirección de correo Dawn