Los secretos de Scott
Por Dawn, Erianne y Rhea Carlysse
* Nota: Este fanfic lo escribimos a trozos en una conversación en el livejournal. Cuando terminamos decidimos que junto quedaba genial
La escena se abre en el salón del Instituto Xavier Para
Jóvenes Talentos. El ambiente es lúgubre y gris. Un silencio pesado e incómodo
se apodera de todos los presentes.
- ¿Qué ha sido Emma?
Emma Frost, antigua Reina Blanca del Club Fuego Infernal, se acomoda en su
silla, cruza sus larguísimas y perfectas piernas, haciendo que su mini-falda se
levante de un modo que avergonzaría al mismísimo Instinto Básico.
- Un infarto - contesta bajando la mirada y sacando un pañuelo de seda blanco
para secarse una lágrima que se desliza por su mejilla -. Hank no lo entiende.
Cree... Cree que ha podido ser el estrés - continúa con dificultad y antes de
estallar en sollozos más propios de Jean Grey que de la Reina Blanca, murmura - Le encontraron en el garaje, estaba a punto de entrar en su coche...
Jean-Paul Beaubier y Robert Drake se miran durante un momento antes de empezar
a silbar disimuladamente.
- JP, te dije que teníamos que volvernos a recoger
"eso" del coche - murmura Drake
- Sólo eran unos boxers, se supone que él también usaba, ¿cómo iba a imaginar
que le daría un infarto por eso? - mantiene el murmullo el canadiense. - Además
se me olvidaron por tu culpa.
- Al menos yo no voy perdiendo ropa interior por ahí.
- Robert, mon amour, sólo diré dos palabras: encimera y cocina.
En el garaje de la Mansión, Hank y una afligida Emma Frost se acercan al coche del recientemente fallecido Cíclope.
-Emma, ¿seguro que quieres hacer esto?...podría encargarme yo - dice un
preocupado Bestia.
Emma reprime un sollozo y asiente.
-Debo hacerlo Hank... Scott lo hubiese querido así. Además el coche debe estar
limpio para cuando los abogados vengan mañana para llevárselo.
La Reina Blanca abre el coche con un casi supremo esfuerzo de voluntad y su
mirada asombrada va a parar sobre unos boxers negros claramente masculinos y de
la marca Calvin Klein que reposan inocentes en el asiento de atrás. Temblorosa
recoge la prenda masculina y la mira sin terminarse de creer lo que ve.
-Hank...
Hank mira primero los boxers y después a Emma.
-No sabía que Scott se fuese dejando por ahí su ropa interior... ¿alguna noche
salvaje Emma?-le dice con una sonrisa triste.
-Estos boxers no son de Scott...
Hank mira asombrado a Emma
-No querrás decir...Emma, Scott no era...bueno no se pero...
Emma se echa a llorar arrojándose en brazos de la Bestia.
-Ahora comprendo todo...(sollozo)...las noches en las que no venía a dormir porque estaba planificando las sesiones en (sollozo) la Sala del Peligro...(sollozo)...porqué últimamente estaba siempre cansado y no quería... oh dios mío (sollozo)...Scott era gay...
- ¿Por qué querías hablar conmigo Emma? - Bobby suena asustado - ¿Ha pasado
algo más?
Emma niega con la cabeza mientras reprime un sollozo, ha tenido muchos de esos
últimamente.
- Será mejor que te sientes Bobby - murmura con voz entrecortada.
Bobby asiente dubitativo y toma asiento a su lado.
Emma, que mantiene el luto desde hace días, respira hondo y se seca las
lágrimas antes de continuar.
- Bobby... Sé que esto... - sollozo - Sé que esto puede ser duro, sobre todo
para mí, pero... Pero tienes que saberlo.
La cara de Drake adquiere una expresión de absoluto asombro, que cubre
levantando la lata de Nestea que lleva en la mano hasta sus labios.
- Bobby... Scott era... Era gay.
Bobby escupe y el suelo queda completamente húmedo.
- Lo sé, cariño, lo sé - dice Emma resignada.
- ¿Qué? ¿Cómo? ¿Qué...?
La Reina Blanca asiente y se lleva el pañuelo a los ojos de nuevo.
- Han encontrado unos boxers en su coche... - rompe a llorar inevitablemente,
presa de la angustia.
- Uhmm...
Bobby siente cómo Emma se lanza prácticamente encima de él y le rodea el cuello
con los brazos, enterrando el rostro en su cuello y empapando de lágrimas su
camisa Hawaiana.
Mierda. Era nueva.
- Lo siento mucho Bobby, sé lo mucho que debe estar afectándote esto - habla
entre sollozos.
Bobby la acaricia suavemente la espalda con la incredulidad todavía marcada en
el rostro.
Todo esto va a ser un poco difícil de explicar...
- Robert, tenemos que explicarlo - asegura un asombrado Jean-Paul
Beaubier a su novio que no para de ir de un lado a otro de la habitación.
-¿Estás loco? Vamos y le decimos "Emma, cielo, Scott no era gay, los
boxers son de JP, que la otra noche lo hicimos en el coche de Scott y se le olvidaron
" - Drake mira a su novio como si estuviese loco - Y lo siguiente es que
tú y yo nos creemos niñas de 4 años.
- Emma es una mujer culta y educada, no haría eso - intenta razonar Northstar
- Emma es una zorra cruel y despiada que dirigía el Club Fuego Infernal con
mano de hierro. - afirma Bobby, parándose en su caminar y volviéndose hacia su
novio - Lo más seguro para ambos es que jamás se entere.
- ¿Quieres que piense que Scott era gay? - pregunta JP enarcando una ceja
- Siempre parecía que llevaba un palo en el culo de lo estirado que era. Entre
eso y que estaba siempre cansado para cumplir con sus "obligaciones"
estoy seguro que nadie lo pondrá en duda. - desarrolla Bobby - A ti si te
preguntan, dices que "tenías tus dudas"
- ¿Quieres que mienta?
- Quiero que te asegures de que seguimos vivos.
- ¿Y que piensas hacer cuando vuelva? - Pregunta el canadiense
- ¿Volver? Está muerto. Un infarto, recuerdas.
- ¿Cómo cuando Logan me atravesó con las garras y morí?
Lo ojos de Bobby Drake se agrandan, sus labios se fruncen en un puchero y se
deja caer al suelo con la cabeza apoyada en las manos y los codos en las
rodillas.
- Seguro que a los Vengadores no les pasan estas cosas...
- Y... Y... Y nunca le dije que le quería y... – Alex
solloza y entierra el rostro en la mesa, golpeando con el codo la botella de
whisky que hay a su lado.
Jean-Paul pone los ojos en blanco y asiente. Bobby le da un codazo.
- Tranquilo Alex, estoy seguro de que Scott sabía que le querías.
El llanto se hace más intenso.
- Nunca fui un buen hermano. Siempre estaba molestando o intentando matarle
o...
- No, claro que no – dice Bobby con la voz más compasiva que puede -. Sólo
teníais... Vuestras diferencias.
- Como el color del pelo – comenta Jean-Paul alcanzando su té helado con la
mano.
Codazo y mirada asesina por parte de Bobby.
Al otro lado de la mesa, Hank observa ausentemente el fondo vacío de su vaso de
Vodka.
- Era tan joven... – murmura mientras se balancea ligeramente. Por el mareo,
seguramente, siete vasos de Vodka seguidos no pueden ser buenos.
Jean-Paul deja escapar un suspiro. La verdad es que sí, era joven, tenía
veintinueve años desde que le conocía. Veintinueve es muy joven.
- Estoy seguro de que no le causaste ningún trauma Alex – Bobby sonaba
desesperado.
- Sí, sí que lo hice – sollozo -. Cuando tenía cuatro años tiré veinte de sus
soldados de juguete por el retrete – sollozo –. Siempre me lo ha echado en cara
– trago de Whisky -. Me odiaba – sollozo.
Jean-Paul se acerca a Bobby y susurra en su oído:
- ¿Tenemos que quedarnos a ver esto? Es bastante lamentable.
- Chitón – murmura sin girarse – Alex, no creo que Scott te guardara rencor por...
- ¡Sí! ¡Sí que lo hacía!
- No lo... Alex estás pálido. Al... Alex, ¿te encuentras...? Ugh, mi ropa.
- Siempre he odiado esa camisa – codazo para Jean-Paul.
Jean Paul y Bobby no lo hubieran reconocido nunca ante la
galería pero estaban rehuyendo a Emma como si se tratara de la peste. Sin
embargo su suerte pareció agotarse cuando Emma los encontró en la Biblioteca. Se acerca a ellos con paso decidido y les dice.
-Chicos, lo sé.
Los dos hombres carraspean nerviosamente y Bobby no puede evitar mirar a Emma
con terror mal disimulado
-Emma, lo podemos explicar, en serio.
Emma le silencia con un gesto.
-No, Bobby, no hace falta que lo expliques, lo entiendo.
Jean Paul enarca una ceja interrogante.
-¿Qué lo entiendes? ¿De verdad?
Emma asiente entristecida.
-Claro, os sentís incómodos en mi presencia por lo de Scott y que él era…bueno,
como vosotros.
Bobby y Jean Paul se remueven incómodos en su sitio y Bobby comienza a
balbucear algo para ser de nuevo interrumpido por Emma.
-Jean Paul, tú eres el que mas experiencia tiene. Dímelo, por favor, ¿de verdad
era Scott gay?
Jean Paul abre los ojos como platos y trata de pensar alguna salida honrosa a
la situación mientras su novio le da codazos mal disimulados.
-Bueno…así a primera vista nadie lo diría, pero bueno, la verdad Emma…
Jean Paul está a punto de confesar toda la verdad cuando una voz cavernosa
irrumpe desde la entrada de la Biblioteca.
- Scott era homosexual, Emma- dice Lobezno con aparente cara
solemne- siento que te hayas enterado así encanto, bueno tú y todos los de la Mansión.
Emma mira a Logan sorprendida.
-¿Tú lo sabías?
Logan se acerca a la sorprendida Reina Blanca y la coge las manos casi con
ternura.
-Hay pocas cosas que se me puedan ocultar nena. Es el defecto de tener un
olfato como el mío. Scott llevaba una doble vida desde hacía muchos años y
había logrado engañar a todo el mundo, a veces creo que incluso hasta a él…
¿Por qué si no, crees que empezó a tener problemas con Jean?, ella lo
descubrió, me lo contó todo y bueno…iba a contarlo y entonces empezó su romance
contigo y luego Jean murió.
Emma parece al borde del shock y se apoya en Logan para no caerse.
-Dios mío, todo este tiempo, cómo he podido estar tan ciega.
Jean Paul y Bobby mientras tanto miran a Logan como si de repente le hubiera
salido otra cabeza.
-No es culpa tuya cariño, él te quería a su manera y se habría casado contigo y
nunca, aunque el propio Magneto le estuviese torturando hubiera confesado la
realidad. Tú eres una mujer hermosa, sexy, inteligente, sal ahí, tomate unas
vacaciones de este lugar y encuentra un hombre que sepa apreciar todo lo que
vales.
Emma suspira y con una lagrima a punto de resbalar por su mejilla mira con
gratitud a Logan.
-Tienes razón Lobezno. Scott no querría que me quedara estancada en su
recuerdo. Me tomaré unas vacaciones muy largas, de hecho puede que no vuelva
por la Escuela…demasiados recuerdos… Es tiempo de que vuelva a encontrarme a mi
misma. Muchas gracias a todos chicos, os habéis portado muy bien conmigo. Adiós.
Con una sonrisa y un beso en la mejilla a cada uno Emma sale de la Biblioteca con rumbo desconocido.
Jean Paul y Bobby aún sin reaccionar no parecen salir de su estupor.
-¿Me puedes explicar, mon ami, a que ha venido todo eso?- demanda
Beaubier.
Lobezno espera unos segundos para echarse a reír a carcajadas.
- Es sencillamente la venganza perfecta. Cuando Jean resucite, y seguro que lo
hará, se vendrá conmigo, y cuando Scott resucite, que seguro que también lo
hará, se encontrará con su ex mujer en mis brazos y su novia en brazos de otro
y no queriendo saber nada de él… ¡Porque es gay! Y además no le valdrá darla
ninguna explicación porque creerá que se esta engañando a si mismo. Es
perfecto. Además - añade mirándoles con sorna - así también consigo que me
debáis un favor de los gordos.
-¿A que te refieres Logan?-pregunta Bobby
-Vamos Drake…no pensarás que no sé de quien eran esos boxers. Como le dije
antes a Emma, no hay nada que engañe a mi olfato… por cierto chicos…hacerlo en
el coche de Scott… ni a mi se me hubiera ocurrido algo tan maquiavélico…
Con una sonrisa socarrona Logan deja a la pareja ligeramente aturdida y
sonrojada.
-Merde-dijo Jean Paul.
-Exactamente lo que estaba pensando- corrobora Bobby.
FIN
Todos los personajes pertenecen a Marvel, pero la historia me pertenece a mi. Para cualquier utilización fuera de mi web, deberás pedirme permiso. Agradecería cualquier comentario que quisieseis hacer, podéis poneros en contacto conmigo en la dirección de correo Dawn