A mi chico, a mi Peter:
Cuando leas esta carta hará tiempo que yo ya estaré muerto pero a pesar de ello no quiero marcharme de este mundo sin despedirme de ti... porque de todas las personas que quizá lamentarán mi marcha, tú eres sin duda quien más se merece una explicación. Porque eres mi hijo y yo hace tiempo que lo sé.
De la misma forma en que ahora sé que debo contestas a las preguntas que sin duda te debes estar haciendo; ¿por qué, si lo sabía, no reconocí ante todos tu existencia? ¿Por qué no te reconocí como mi hijo? ¿Y por qué nunca supiste que yo era tu padre? Bien, sólo puedo responderte diciendo que te reconocí ante la única persona a la que le debía una aceptación de mis responsabilidades de padre, ante Neerel, ante tu madre. Y aunque puedas creer que esto que te digo es mentira, que realmente no asumí esas obligaciones, lo cierto es que sí lo hice... La decisión que tomé de que no me conocieras, la decisión de mantenerte lejos de mi y de mi mundo fue la mejor forma que encontré de protegerte.
Sólo una persona más conoce la relación que nos une a ti y a mí. Y es gracias a él que siempre he sabido cómo estabas, ha sido gracias a Kazar que en todo momento supe que crecías siendo un niño sano, alegre, extrovertido e inteligente, un niño valiente que adora a su madre y que siempre está dispuesto a ayudarla a ella o a cualquiera que le necesite. Es por él que he sabido que eres un buen estudiante que muestra igual interés por las cosas que padres del “mundo exterior” que él y Shanna te enseñan que por las que aprendes de los maestros ancianos de tu tribu... Y todo eso está bien, muy bien y por ello quiero que sepas que estoy tremendamente orgulloso de ti.
Y gracias a él supe que la primera palabra que dijiste fue metal y que la pronunciaste ante una foto de la Patrulla-X y señalándome a mi. Quizá siempre hayas sabido, de un modo subconsciente, que algo nos unía... ahora eso ya no lo sabré pero tampoco es que tenga ya mucha importancia. Aunque si he de ser sincero me hubiera gustado saberlo... saber si me hubieras llegado a querer.
Quiero hablarte ahora del día en que te conocí. Fue durante mi segunda visita a la Tierra Salvaje, cuando vi a tu madre con un niño de dos años y medio en brazos... eras tú. Ese día le pregunté qué quién era el padre, le dije que quería conocerle para felicitarle por tener un niño tan guapo, ella no me respondió con palabras solo con la mirada y, entonces, lo supe todo... Por fin comprendí el significado de la frase que dijo el día en que te debimos engendrar: “¿Qué mejor forma de honrar la pérdida de una vida que creando otra?”. Y lo supe, ese niño, tú... eras mi hijo. Yo era tu padre. Y entonces ella habló para decir: “Se llama Peter”. Y lo único que pude hacer fue sonreír y cogerte entre mis brazos. Jurándome al mismo tiempo que no permitiría que nada ni nadie te hicieran daño jamás.
Seguro que te estarás preguntando que de qué te quería proteger para decidir tenerte separado de mí. Has de saber que desde muy poco después de unirme a la Patrulla-X supe que esa había sido la decisión más acertada de mi vida pero que también al mismo tiempo sería la más trágica y la que más pena y dolor me aportarían. No quiero que me entiendas mal, no me arrepiento de haberme unido a esta pandilla de locos, no... ellos son más que mis compañeros, son más que mis amigos, son mi familia y no sé si han sido realmente conscientes de lo mucho que les he querido, les quiero y les querré siempre. Ro es la hermana mayor que todo chico de granja como tu padre jamás soñó tener, Kurt... no te puedo explicar lo que es Kurt sólo decirte que es extraordinario y el mejor amigo que he tenido nunca, Logan es en muchos aspectos mi mentor aunque él haga como que no lo sabe... tiene un don especial para acoger bajo su brazo a los hombres-x más despistados. Pícara es la mujer más dulce de la Tierra, Betsy la más hermosa pero también la más pasional, Warren, Bobby y Hank son tres hombres a los que cualquier persona en sus cabales si preciaría de tener como amigos. Remy y Bishop son dos cajas de sorpresas... llenos de buenas sorpresas, lo sé son buenos tíos. Scott es mi amigo y mi líder, el que siempre estaba detrás de mí gritándome que no me rindiera. Jean es la personificación de lo que significan la bondad, la ternura y la amistad pero al lado de un genio de mil diablos... es la mejor.
Charles Xavier, el Profesor, es a quien le debo todo lo que me ha pasado en la vida a lo largo de estos años, tanto lo nuevo como lo malo. Le debo que tú seas mi hijo... porque sin su sueño nunca hubiera conocido a Neerel y, por lo tanto, tú no hubieras nacido. Y el hecho de que te tenga a ti como hijo es algo que le agradeceré durante toda la eternidad.
Y Kitty es el amor de mi vida. Y sí, ella tampoco sabe de tu existencia y decidí que no lo sabría, porque al igual que yo, ella también parece un imán que llame a la mala suerte.
Bien, no me arrepiento de haberme unido a la Patrulla-X porque gracias a eso les conocí a ellos y a otras muchas personas a las que también aprecio. Pero con ellos a mi lado perdí a mis padres, a mi hermano y a mi Copo de Nieve, a mi hermanita, a tu tía Illyana. No pude hacer nada para salvarla en su momento pero ahora sí que puedo o por lo menos quiero evitar que otros hermanos mayores tengan que sentir la impotencia y el dolor de ver morir a sus hermanos pequeños... a aquellos a los que debían proteger. Yo traje a tu tía a este mundo, a mi mundo y eso, a la larga, sólo le causó la muerte y una vida tan llena de tragedias y de dolor como la mía. Cierto es que conoció a los mejores amigos que nunca tuvo y que vivió una vida de “privilegios” conociendo cosas y lugares que pocos seres humanos tienen el honor, pero la vivió pagando un precio demasiado alto... Porque la traje conmigo y era demasiado pequeña cuando se vio forzada a elegir una vida que no estoy seguro que ella hubiera deseado vivir.
Y si de algo estuve seguro desde ese día en que te sostuve en mis brazos y mi miraste y sonreíste es de que no quería que te pasase a ti lo mismo. Quería y quiero que sigas siendo un niño hasta que la edad te lleve a dejar de serlo y quiero que llegues a ser un hombre adulto recordando que creciste teniendo una infancia feliz y normal. Y si te hubiera traído conmigo o si tan sólo te hubiera reconocido públicamente como mi hijo, bueno... eso no hubiera sucedido.
A pesar de todo ello si que hay algo sobre lo que no quiero que tengas dudas... Hice lo que hice porque te quiero más que a mi vida. Porque te quise desde el mismo momento en que te conocí, porque te quiero ahora en el mismo instante en que te estoy escribiendo esta carta y porque te querré siempre, incluso en el momento en que esté leyéndola y yo te esté viendo desde el cielo
Porque soy tu padre y porque eres mi hijo y eso ha estado siempre presente en mi corazón. Un beso y un abrazo eternos de mi parte.
Te quiere, tu padre.
Piort N. Rasputín.
P.D.: Tu madre fue siempre alguien muy especial e importante para mí, el destino no hizo que se convirtiera en el amor de mi vida, pero la quise mucho. Aunque lo que si puedo asegurarte es que es mi mejor amiga, y que la conozco tan bien como ella a mí. Dila que espero que el destino la proteja, y que siempre la recordaré como alguien con un hueco decisivo en mi corazón. Cuídala y quiérela mucho.
os personajes que aparecen en este fanfic son propiedad de Marvel, pero este fanfic me pertenece a mi.. Si deseas utilizarlo fuera de esta web, deberas pedirme permiso antes Nina