Atrapados

Por Psylocke

El solitario jugador tiraba a canasta y encestaba una y otra vez. La noche era cálida y las luces de la gran ciudad impedían ver con claridad las estrellas. La magnifica luna iluminaba la cancha. El joven se movía con rapidez.

-   Las gradas aúllan, el gran Remy Leabeau vuelve a encestar, sus rivales se desesperan  - grita mientras encesta de nuevo - ¡ Qué grande es señores! ¡Qué grande!

-   Tu rival no es muy bueno - dice una voz a sus espaldas - creo que abusas de él cajun - dice el hombre bajito y le quita el balón. - El que marque gana.

Los dos continúan jugando corriendo por la solitaria pista, no se oye mas ruido que el botar de la pelota.

-   Vamos cajun, atrápame - dice riendo.

-   Logan, mon ami, soy el mejor en lo que hago y ahora mismo estoy jugando al baloncesto -dice Remy burlándose de él y quitándole la pelota de las manos, con un salto ágil y un movimiento rápido se coloca frente a la canasta dispuesto a hacer un precioso mate. - ¿Ves homme ?.

-   Lo que pasa encanto es que no contabas conmigo. - dice un dulce acento sureño delante de él y haciéndole un tapón.  

-   Eso es lo que tu te crees chère –- dice con una sonrisa encantadora - tuya Logan. -grita pasándole la pelota a su compañero y arrogándose encima de ella - te tengo justo donde quería. - susurra acercando su cara a pocos milímetros de la de ella, casi rozando.

 Ella se ríe y le mira con sus profundos ojos verdes, mientras tanto Logan aprovecha y encesta.

-   Te he ganado, cajun – - dice encendiendo en puro - ¿Té hecho una mano?

-   Perdona, estaba ocupado en cosas más interesantes. - dice sin moverse del sitio.

-   Hablaba con la chica. - contesta Logan expulsando el humo por la comisura de los labios.

-   Si no te importa Remy me gustaría que te levantases– - dice ella - ten cuidado no vaya a ser que te toque.

-   Es un riesgo que no me importa correr, si te tengo entre mis brazos, belle – - dice con su encantador acento cajun.

Ella suspira y lo empuja con suavidad, levantándose y sacudiéndose la ropa.  La luna ilumina su  rostro y su cabello castaño claro. Remy sonríe sentado en el suelo rojizo de la cancha de baloncesto mientras  la mira.

-   Chère, conozco un lugar donde ponen buen jazz, aquí cerca, es casi tan bueno como cualquiera de New Orleáns ¿qué te parece? - dice y sus ojos rojos relampaguean– -venga Pícara, una noche de fiesta y baile no nos vendrá nada mal. 

-   ¿Dime Remy vas a aceptar un no por respuesta?– - dice ella con descaro.

-   No, me conoces bien– - contesta - ¿ Cuándo estarás lista? 

-   Dame una hora encanto– -dice mientras sale volando sin mirar atrás– - estaré lista enseguida.

-   Que  Logan ¿te vienes? - pregunta Remy encendiendo un cigarro.

-   Tres son multitud, socio, además tú y la chica necesitáis estar solos ¿no? - dice -  No sé bailar jazz.

-   Conozco a algunas chicas guapas que pueden acompañarte -  contesta.

-   ¿ Una cita a ciegas? - pregunta riendo - no sé si fiarme de ti.

-   ¿No  confías en mi gusto? -  dice Remy - yo elijo a las mejores.

-   Cajun, a ti gustan todas -contesta Logan - No se me da muy bien las primeras impresiones.

-   Mientras no saques tus garras e intentes destriparla, la chica que te voy a presentar es bastante tolerante - dice Remy apagando el cigarro– -prepárate que dentro de una hora nos vamos.

En el garaje de la casa duermen las motos de los chicos. Logan y Remy esperan a que Pícara termine de arreglarse. El recinto es amplio y esta lleno de coches de los demás miembros de la patrulla. Su hogar por llamarlo de alguna manera, es una gran mansión a las afueras de Nueva York. Es el hogar de unos forajidos. De entre todos ellos los dos que se encuentran en el garaje son los más independientes y solitarios,  más fuera de la ley que ningún otro, mucho pasado en común y reservados. Quizá sea el motivo de que ellos se lleven tan bien, aunque no lo reconozcan tan a menudo. Pícara bajo las escaleras  y los dos se quedaron mirándola. Llevaba unos vaqueros ajustados acampanados y un jersey que cubría su cuerpo. 

-   Estás preciosa, cariño,  tienes suerte cajun una chica así no se consigue todos los días- dice Logan apoyado en su moto.

-   Ya lo sabía, mon ami, ya lo sabía– - contesta Remy sentándose en la moto - venga chère  sube, tenemos que ir a buscar a la chica de Lobi.

-   Con unos piropos así una dama del sur como yo se siente muy halagada encantos. - dice ella subiéndose a la moto, agarrando a Remy por la cintura y apoyando su cabeza en la espalda de este.

Las dos motos  salieron del garaje rápidamente por la carretera que se dirigía a la ciudad.  Era viernes y el fin de semana acababa de empezar las calles están repletas de gente así como todos los locales. En uno de los barrios menos transitados se encuentra el local al que les lleva Gambito.  Una mujer morena de magnificas curvas espera en la puerta. Tiene los ojos negros y el pelo largo y ondulado. Lleva un vestido negro que apenas cubría sus largas piernas.

-   ¡Carmen! Chère  estamos aquí – dice Remy – Estas tan bella como siempre.

-   Y tú tan encantador Remy – dice ella con un bonito acento latino mientras le abraza y le besa las mejillas- te he echado mucho de menos cariño.

-   Te presento a mi amigo Logan, es un tipo encantador - dice sonriendo.

-   Vaya el cajun me había dicho que eras guapa, pero no se había acercado ni lo mas mínimo preciosa -  dice Logan acercándose a ella.

-   Me encantan los chicos directos ricura– - dice ella besándole la mejilla. - ¿ Esta es tu chica Remy? Encantada de conocerte, Remy no para de hablar de ti, niña.

-   Gracias, es una lastima que no pueda decir lo mismo– - dice Pícara con una sonrisa forzada.

Carmen se ríe y agarra a Logan de la mano introduciéndose en el local repleto de gente. Remy sonríe y toma a Pícara  de la cintura atrayéndola hacía él.

-   ¿Celosa? - pregunta sonriendo descaradamente– - solo es una amiga.

-   No, encanto, nunca– - dice poniendo morros– - solo es que...

-   Chère, chère... entremos a bailar, parece que Logan se lo esta pasando muy bien -  dice

Los dos entran el  local, la música suena a todo volumen, la gente se agrupa alrededor de ellos. Las dos mujeres llamaban la atención de todo el mundo. Pícara bailaba al ritmo de la música con pasión. Logan se limitaba a mover el pie mientras que Carmen bailaba sensualmente delante de él. Un hombre la agarró del brazo con fuerza y se puso a  bailar delante de ella.

-   Lo siento nene la chica esta conmigo  - dice Logan furioso.

-   ¿Tienes algún problema enano? - dice el otro empujando a Logan.

-   Repite eso imbecil. - grita Logan sacando las garras– - y te clavare esto en él estomago.

-   Es un muti - grita otro - maldita escoria mutante - dice mientras golpea a Logan con un botellin de cerveza en la cabeza.

Logan enfurece y se tira encima de él. La música deja de sonar y la gente se apiña alrededor de la pelea. Remy carga unas cartas para disolver al grupo que se abalanza sobre Lobezno, con mas miedo por ellos que por su amigo.

-   Bien hecho, homme. Ahora no querrán verme por aquí - dice tirando de él– era uno de mis locales favoritos.

-   Suéltame cajun si no quieres que te arranque las tripas - grita furioso.

-   Logan basta - grita Pícara - interponiéndose entre ellos.

-   Maldita sea, niña - dice refunfuñando - Vamonos de aquí.

La gente del local les abuchea y les arroja cosas, ellos salen del local lo mas dignamente que puede. Logan desea volverse y partir unas cuantas caras pero es Gambito el que arroja unas cartas incendiarias y todos se callan.

-   Bueno, no volveré por aquí, aunque últimamente no ponían música muy buena - dice sarcásticamente - que decepción con Carmen, es muy fácil estar a favor de los mutantes mientras no estén cerca de ti...

-   Cállate cajun, no estoy de humor - interrumpe Logan.- siento lo ocurrido. 

-   Porqué nuestras citas siempre acaban así? - dice Pícara enfurruñada - es mala suerte. 

-     ¿Remy Leabeau? - dice una voz a sus espaldas.

-   Si, el mismo mon ami  ¿ Qué quieres? - pregunta este.

-   Que mueras - grita disparando con una extraña arma.

-   ¡ Remy! - grita Pícara interponiéndose en medio. El disparo la alcanza y cae inconsciente al suelo. Remy se agacha asustado y intenta reanimarla. Ella no reacciona.

-   Maldita sea, como le haya pasado algo te mato - grita Logan arrojándose sobre él pero con un manotazo lo lanza lejos dejándolo medio aturdido.

El hombre sonríe al ver a Gambito  abrazando a Pícara que seguía sin reaccionar. Remy se levanta furioso y saca su bastión golpeando al tipo con fuerza, que parecía no darse cuenta, en ese momento  Gambito se lanza sobre él y cuando este le toca los dos desaparecen.
Logan se levanta y se dirige donde esta Pícara que se levanta confundida. La chica se sienta en el suelo desorientada y Logan la ayuda a levantarse.

-   ¿ Estas bien niña? - pregunta.

-   Sí, un poco aturdida ¿Dónde esta Gambito? - contesta mirando a su alrededor - ¿ Qué a pasado?

-   El tipo ese se lo ha llevado, no sé a donde - dice.

-   Tenemos que encontrarlo Lobi - dice asustada - Crees que puedes rastrearlo?

-   Si, lo  puedo intentar – dice – vamos niña acabemos con esto de una vez por todas.

-   Como ese cabrón le haga algo a Remy lo mato – dice enfadada.

Pícara coge a Lobezno y salen volando en busca de Remy. Logan le rastrea y varias horas después en la mañana del sábado, llegan a un almacén abandonado en la costa cerca de Long Island . Cuando estaban apunto de llegar Pícara cae y ambos se golpean contra el suelo.

-   ¿ Estas bien Lobi? – pregunta. – No sé lo que ha pasado, me fallan los poderes.

-   Probablemente sea  por el disparo de loco ese – dice – ten cuidado.

Al mismo tiempo en el interior  Remy esta atado con los brazos extendidos, su secuestrador le golpea con fuerza. Aunque él parece no notarlo, no es capaz de pensar en otra cosa que no sea Pícara, le duele el alma por no saber si esta viva o muerta. De su cabeza no desaparece la imagen de ella interponiéndose en el camino del disparo.

-   ¡ Maldita sea Leabeau! – grita – el jefe quiere venganza, ¿ Donde pusiste los cuadros?

-    ¿ Que le has hecho a Pícara? – grita con fuerza intentando soltarse – te juro, homme, que como las hayas... como le haya pasado algo te mato.

-   No te esfuerces en soltarte, conozco tus poderes y no lograras soltarte- dice –

¿ Te importa mucho la chica esa? Me alegro entonces de que hay sido ella la que reciba el disparo.

-   Cabrón – grita – suéltame si tienes valor.

La pared del fondo cae de un golpe y entre los escombros aparecen dos figuras.

-   Escucha bien, nene, no me gusta nada que estropeen mis fines de semana – dice la voz de Lobezno entre el polvo de los escombros.

-   A mí tampoco – dice Pícara.

-   Pícara, chère, estas viva – grita Remy.

-   Remy... – grita acercándose a él.

-   Alto – grita el hombre colocándose enfrente de ella – eres muy fuerte si todavía estas viva, pero no duraras mucho.

-   Pícara apártate de él – grita Gambito – es peligroso.

Ella le golpea con fuerza y el hombre sale disparado, Logan suelta a Remy y ambos intentan ayudar a Pícara pero no pueden moverse. Pícara sigue peleando, pero cada golpe es más débil que el anterior y en cambio cada golpe que recibe le duele más.

-   Eso es, golpéame chiquilla – dice- no me harás nada, el arma con la que te dispare actúa según tus poderes iras primero los perderás  y después té iras consumiendo porque tus poderes actuaran contra ti misma.

Pícara se queda paralizada por un momento, el hombre la golpea y la lanza contra la pared. Remy rompe la barrera que le impedía moverse  y corre hacia ella. La ayuda a sostenerse pero siente como va perdiendo energía cada vez más rápido, no es capaz ni de mantenerse de pie.  Ha perdido sus poderes y ahora sé esta consumiendo por dentro. Logan enfurecido se lanza contra el hombre y coloca sus garras en la yugular de este.

-   Invierte el proceso – dice – sino morirás desangrado.

-   Si me matas nunca la salvaras – se burla con crueldad – hazlo y ella esta muerta.

-   Créeme nene si ella muere desearas estar muerto – dice clavándole una garra en la pierna.

El hombre grita pero se ríe con una risa cruel. Remy coge a Pícara y ella se apoya en él respirando con dificultad.

      -      Remy, estoy muy cansada- dice – apenas puedo respirar.

-   Aguanta un poco, chère, solo un poco mas – susurra y sin darse cuenta le roza una mejilla. Ella exclama un grito de dolor y Gambito vuelve a abrazarla con fuerza. 

-    No me voy a morir, te lo prometo  - dice en un susurro – solo abrázame.

-   Lo que tu quieras, no voy a dejarte – dice preocupado– mantente despierta.

Logan seguía con las garras apuntando al cuello y a la pierna. Veía a Gambito sufrir mientras Pícara perdía la vida poco a poco. Logan enfureció y golpeo la cabeza de su enemigo.

-   Invierte el proceso- gruñe clavándole otra garra en el muslo – hazlo.

-   Nunca, a mi me da igual morir, si me matas ahora ella morirá y si no me matas morirá de todas formas y me mataras después – ríe cruelmente.

-   Estupido – grita.

Pícara  cierra los ojos y cae semiconsciente entre los brazos de Remy.

-   Chère - grita  - chère.. no me hagas esto... no ahora.

 Remy se levanta furioso y coge al tipo de la mano cargando uno de sus dedos a toda potencia. Haciendo que el dedo explote cubriendo su rostro de sangre. Él exclama un grito de dolor pero solo se ríe.

      -     Todavía tienes nueve dedos más, mon ami – dice cruelmente- invierte el proceso. – dice tocando otro dedo. Logan le mira sorprendido pero no dice nada

-   Es demasiado tarde – dice  dolorido – morirá de todas formas.

-   No me tientes – grita Logan levantándolo – hazlo.

Este coge el arma y apunta a Pícara, Remy la coge entre sus brazos y la abraza. Él dispara y el rayo alcanza a Pícara de pleno, que suelta un espantoso y aterrador grito de dolor. Gambito la abraza y nota como va recuperando poco a poco el aliento mientras llora en su pecho. Logan furioso clava sus garras en la espalda del tipo y lo mata.

-   ¿ Lo has matado? – susurra acariciando el pelo de la chica.

Logan asiente y enciende un puro. Pícara y Remy no se mueven. Él no es capaz de moverse porque siente a la chica temblar entre sus brazos.

-   ¿ Estas bien cariño? – pregunta susurrándole al oído – Tranquila chère ya  estas a salvo. 

-   Si, pero no me sueltes, por favor, no me sueltes – dice ella. 

-   Te voy a abrazar todo lo que necesites. – contesta abrazándola mas fuerte.

Paso algún tiempo sin que nadie dijera nada. Cuando la situación volvió a la normalidad eran las diez de la noche del sábado y los tres estaban en el escondrijo de Harry  tomando chocolate caliente. Pícara removía su chocolate ensimismada hasta que finalmente rompió el silencio.

-   El hombre ese... era el hermano de... de  Cody, era  telépata y... – intento decir pero se le corto la voz – me odiaba por lo que le hice a su hermano yo... él no dejaba de decirme cosas en mi cabeza...

-   Chère era un empleado del anticuario, robe unos cuadros de su jefe y quería mi cabeza... el clan Leabeau y el gremio siempre han estado enfrentados a él, probablemente solo a jugado con tu mente – dice atrayéndola hacia él y abrazándola -  solo quería hacerte daño, pero ... por mi culpa... yo ... lo siento petit.

-   El cajun tiene razón, yo también sentí algo, pero conocía al  tipo, por un asuntillo que tuve con el anticuario hace algún tiempo. – dice Logan – no dejes que eso te afecte cariño, solo estas asustada.

-   Gracias chicos, no sé que haría sin vosotros en mi vida – contesta ella con una sonrisa – gracias de verdad.

-   Volvamos a casa chère, venga Logan creo que necesitamos dormir, ha sido un fin de semana movidito -  dice Remy – por cierto, mon ami, ¿ Cuando te enfrentaste al anticuario? Si me hubieras dicho algo podría haberte echado un cable.

-   Yo resuelvo mis problemas solo, socio, además eran asuntos personales- dice con una sonrisa – volvamos a la mansión.

La mansión estaba tranquila, en la sala se oían los gritos de Hanck, Bobby, Scott y Bishop que veían un partido. En la cocina  Jean y Ororo tomaban café y hablaban entretenidamente.

-   Valla los fiesteros – dice Jean divertida. – salisteis el viernes a las ocho y son mas  diez del sábado y volvéis.

-   ¿ Pasa algo amigos? – pregunta Ororo preocupada – tenéis mala cara.  

-   No es nada chère, solo estamos cansados y nos vamos a acostar – dice Remy -¿verdad chicos?

-   Si – contestan a la vez Pícara y Logan.

Los tres salieron por la puerta camino a la habitación. Jean y Ororo se  quedaron estupefactas en la cocina mirándose sin saber que decir. Hasta que finalmente Jean habló.

-   No puedo creerlo, ¿ Qué les habrá pasado? – pregunta incrédula – además es imposible leerle la mente a cualquiera de los tres.

-   Nunca nos enteraremos si no lo desean, pero si no quieren decir nada, dejemos que hagan lo que crean correcto debemos respetar su intimidad – responde Ororo.

-   Lo sé querida, lo sé – dice Jean resignada.

Pícara caminaba lentamente y Remy iba detrás de ella. Se paró delante de su cuarto y el la abrazó con cariño. Ella se apoyó en él y cerró los ojos.

-   ¿ Quieres que me quede contigo? – pregunta meloso – así podría abrazarte toda la noche. 

-   Me gustaría mucho encanto. - contesta ella.

Seven lonely lies written on Deadwinter's night,
open
the only book with the only poem I can read...
In
blood I sign my name and seal the midnight with a tear.
Burn the paper, every line for them I cried...

 

FIN

Todos los personajes pertenecen a Marvel, pero la historia me pertenece a mi. Para cualquier utilización fuera de esta web, deberás pedirme permiso. Agradecería cualquier comentario que quisieseis hacer, podéis poneros en contacto conmigo Psylocke