Nota de la Autora: Siento haber tardado tanto tiempo en actualizar este fanfic pero la tesis posee mi tiempo, mi vida, mi alma...Muchas gracias a todos los que me habéis escrito, es estupendo saber que alguien lee lo que has escrito ¡¡y que además le gusta!!, es todo un lujo. Una cosa mas, mis disculpas a los fans de Cíclope, ¿qué puedo decir? Nunca me ha gustado demasiado, admito que es un buen líder para la Patrulla pero siempre me ha gustado mucho mas Lobezno para Jean. Creo que hacen una pareja estupenda. (En confidencia chicas...¿quién se negaría a un Lobezno como Hugh Jackman?...)
LAZOS DE SANGRE
CAPITULO 2
Hank Mackoy, aka Bestia, estaba confuso. Miraba a la mujer que estaba debatiéndose entre la vida y la muerte con una mezcla de asombro y preocupación que no sentía desde hacia tiempo. ¿Debía decírselo a Gambito? ¿Querría el saberlo?. Los orígenes del cajún eran un misterio para todos excepto para Pícara que actualmente debía saber todo lo que era posible saber de la vida de Remy. La curiosidad innata de Bestia estaba en ebullición. Ardía por preguntarle a la mujer si sabia que tenia un hijo y que este era mutante. Sin embargo primero tenia que sobrevivir. Decidió que si la mujer se mantenía constante hasta el día siguiente se lo diría a Remy y ya verían como avanzaban desde ahí. Si la mujer moría...bueno, el cajún ya había tenido una vida familiar bastante disfuncional, no era cuestión de traumatizarle con una madre biológica muerta. Pero si vivía...eso podía aclarar muchas cosas.
El ladrón cajún en cuestión estaba en ese momento en la cocina preparando un tentempié nocturno cuando noto la presencia de Lobezno entrando.
-¿Qué pasa cajún? ¿Insomnio? ¿O es que Pícara no te deja dormir?- dijo en un tono socarrón.
Remy no pudo evitar sonreir. Muchas noches Pícara se había quedado en su habitación toda la noche, hablando de sus planes de futuro, sueños, ilusiones y quedándose dormida entre sus brazos. Aquellos momentos eran para Remy el mayor tesoro del mundo. En aquellos momentos cuando abrazaba a Pícara se sentía totalmente en paz.
-A Marie le apetecía un poco de helado. Después de una misión siempre le entran unas ganas locas de comer algo dulce.
Lobezno sonrió, todavía le costaba el asociar el nombre de Marie a Pícara.
-Te tiene totalmente dominado ¿eh cajún?.
Remy soltó una carcajada.
-La verdad es que si y que sea por mucho tiempo mon ami.
Logan saco una cerveza del frigorífico y la levanto a modo de saludo.
-Brindo por eso.
Remy se sentó en la mesa y empezó a destapar varios cartones de helado para preparar el tentempié. Observo a Logan que bebía su cerveza y noto las ojeras y la cara de angustia de su amigo.
-Logan, ¿Va todo bien?
Por un momento el canadiense estuvo tentado de decir que todo marchaba bien pero necesitaba poder contárselo a alguien y el cajún y él siempre se habían entendido bien, llegando a considerarlo como un buen amigo con el que se podía contar. Mantuvo unos momentos mas el silencio hasta que vio que Remy iba a hablar.
-Jean ha estado llorando otra vez. El muy cabrón de Scott la ha hecho llorar otra vez.
Remy dejo a un lado el helado y presto toda su atención a Logan. Desde que se uniera a los X-Men Remy había notado como Logan miraba a Jean. Su mirada no era simplemente de amistad o admiración por una mujer hermosa e inteligente. La mirada de Logan era la de un hombre enamorado. Sin embargo Lobezno no había hecho nada al respecto, sabedor de que Jean amaba a Scott y que no contaba con ninguna oportunidad a pesar la enorme atracción que se palpaba entre los dos. Jean se había casado con Scott y no iba a abandonarle solo porque se sintiera atraída por Logan. El canadiense se había conformado con admirarla desde lejos y saber que era feliz pero ahora...Ahora el matrimonio hacia aguas por todas partes y Jean sufría por la indiferencia de Scott.
-¿Qué ha sucedido?- pregunto Remy, sabedor de que Logan tendría todos los detalles.
-Jean había preparado una cena especial. Hoy era el aniversario de su primera cita o algo así. Antes de la misión la pobre había estado preparándolo todo para una velada romántica. Ya sabes, velas, música suave, champán, y el vestido mas seductor que la pelirroja tenía en su armario. Todo estaba listo para cuando volviéramos de la misión y cuando la chica recibe a su amado maridito con una sonrisa en los labios ¿sabes lo que hace él?- pregunto Logan sin esperar realmente una respuesta- pues le dice que no puede quedarse a cenar porque tiene que preparar las sesiones de entrenamiento en la Sala del Peligro, ¿te lo puedes creer?.
Remy meneo la cabeza tristemente. El Scott Summers que había vuelto no era el mismo que habían dado por muerto tras su unión con Apocalipsis. La cara y el cuerpo lo eran pero su forma de ser había cambiado de tal forma que Remy sentía que era un extraño el que dirigía al equipo.
-Quizá era urgente planear esas sesiones...
Logan se enfureció ante el comentario.
-¡¿Y desde cuando la Sala del Peligro está en el cuarto de Emma Frost?!
Remy levanto la vista totalmente sorprendido. Había esperado el ataque furioso de Logan pero no esa revelación.
-Y no es la primera vez. Mas veces de las que puedo contar le he pillado apestando a Emma. ¿Crees que Jean no lo sabe? ¡Por todos los santos! Emma es buena telépata pero no tanto como Jean. No importa lo que intente esconderlo en su mente o en la de Scott ella es capaz de percibirlo.
Remy miro a su amigo totalmente petrificado. Era casi imposible de creer que Scott estuviera engañando a Jean de esa forma. Pobre chica. Debía de sentirse totalmente humillada. ¿Cómo podía hacerle eso Scott a la mujer que amaba? Se le revolvía el estomago solo de pensarlo.
-No se que hacer, cajún. No soporto verla así. Acabo de pasar a verla y la pobre estaba destrozada. Rajaría a Scott de arriba abajo si supiera que con ello Jean iba dejar de sufrir, pero ella aún lo ama...aunque no entiendo porque.
-El amor es extraño...-dijo Remy- Si quieres mi consejo... de momento no puedes hacer nada, solo estar allí por si te necesita. Esto es algo que debe solucionar ella. Jean es fuerte, tarde o temprano se dará cuenta de lo que debe hacer.
Logan sopesó lo que había dicho Gambito. Era un buen consejo y realmente no podía hacer otra cosa a menos que se decidiera a dejar que las tripas de su glorioso líder se broncearan al sol. De un trago terminó la cerveza y sonrió agradecido a Remy.
-Gracias por el consejo amigo. Será mejor que le lleves a tu chica el helado antes de que se enfade.
Remy sonrió mientras cogía el enorme cuenco repleto hasta arriba de helados de diferentes sabores.
-No puedo dejar que eso pase ¿verdad?. Hasta mañana Logan.
-Hasta mañana Remy.
Logan se quedo un momento mas en la cocina recogiendo los restos que Remy había dejado y pensó cuanto le gustaría ser él el que llevara algo de comer a Jean. ¿Qué podía decir? Hasta los duros soldados canadienses con mas cicatrices en el alma de las que se puedan contar tienen derecho a soñar ¿no?.
Remy empujo la puerta de su habitación para verse sorprendido por el amor de su vida acurrucada en su cama abrazada a la almohada. El corazón de Remy se lleno de ternura. Solo por aquellos momentos valía la pena luchar tanto. Se acerco a la cama y deposito el cuenco de helado en la mesilla, se sentó al lado de Pícara y aparto un mechón de sus cabellos de la cara. Pícara noto su presencia y se despertó.
-¿Remy?-dijo con voz soñolienta.
-¿Quién mas podría ser mon amour?
Pícara se incorporo ligeramente en la cama y se aparto para dejarle sitio a su lado. Remy se tumbo y cogió el helado. Pícara soltó un gritito de deleite y prácticamente se lo arrebato de las manos. Remy no pudo evitar reírse de su reacción.
-¿Por qué has tardado tanto? deberías saber que con el helado no se juega.
Remy tomo una cucharada antes de responderla.
-Logan necesitaba hablar.
Pícara dejo el helado olvidado por el momento notando la seriedad en la voz de Remy.
-¿Qué ha pasado?- Logan era como su hermano y no podía evitar preocuparse.
-Parece que los problemas de Scott y Jean son mas serios de lo que parecen. Scott ha hecho llorar a Jean de nuevo y Logan parecía dispuesto a mostrarle a nuestro líder el significado de las palabras “apertura en canal” utilizando sus tripas como ejemplo práctico.
Pícara suspiró. Había visto mas de una vez a Jean con los ojos rojos y aunque nunca habían estado muy unidas desde que habían empezado a planear la boda se habían acercado mas y Jean había confiado algunas cosas a Pícara, tales como la infidelidad de su esposo con Emma Frost. Pícara la había dejado llorar sobre su hombro mientras ella le contaba como lo había descubierto a traves del link personal que tenia con Scott. Ella quería arreglar las cosas pero Scott no parecía excesivamente interesado.
-¿Sabe Logan lo de Emma?- pregunto Pícara.
Remy la miro sorprendido.
-¿Cómo sabes tú eso?
-Jean me lo contó-confesó Pícara.
Gambito no sabia que Jean confiara tanto en Marie. Desde luego no cabía duda que la preparación de la boda estaba consiguiendo unir mas entre si a las Mujeres X.
-Logan lo sabe y esta furioso. Le he aconsejado que espere y que deje que Jean lo solucione.
-Es lo mejor que podías hacer.- dijo Pícara mostrándose de acuerdo.- esperemos que las cosas salgan bien. Por mi parte espero que Jean de una buena patada psíquica o telekinetica a Cíclope y se quede con Logan.
Remy rió ante la declaración de su prometida.
-Eres una romántica empedernida cherie. Te gustan los amores imposibles.
Pícara le dio un pequeño empujón en el hombro.
-Bueno, cariño, nosotros somos un ejemplo viviente de ello ¿no?
Gambito la abrazo mas contra si y la miro a los ojos asaltado por una repentina duda.
-Ma cherie...esta situación con Jean y Scott...¿no estará haciendo que replantees las cosas? ¿Sigues queriendo casarte conmigo, verdad?
Pícara miró sorprendida a Remy y vio la duda y el temor reflejado en su rostro. Por toda respuesta tomo el rostro de Gambito entre sus manos y le besó fieramente en la boca dejando claro el amor y la pasión que sentía por el. Remy respondió igualmente azuzado por un irrefrenable temor. Cuando se separaron los dos necesitando respirar Pícara apretó su frente contra la de el de tal forma que lo único que veía eran las dos pupilas rojas del cajun.
-Te amo con toda mi alma Remy y no hay nada que desee mas que ser tu esposa. Tu eres el único hombre para mi.
Remy sintió como un peso se levantaba de encima de su corazón. Temía tanto perderla...
-Yo también te amo Marie, te amo tanto..-y volvió a besarla.
Los dos siguieron besándose y reafirmando su amor y compromiso hasta que el sueño les venció y se quedaron dormidos el uno en brazos del otro.
Hank se despertó de un estado de duermevela justo a las siete de la mañana. Alarmado y ligeramente disgustado consigo mismo por haberse quedado dormido fue a comprobar el estado de su paciente. Aliviado comprobó que las constantes vitales eran claras y constantes. El estado de la mujer era grave pero sobreviviría. Eso implicaba que debía comunicar a Gambito la noticia. Cogió el teléfono y armándose de valor marco el numero de la habitación del cajun. Un aun dormido Remy le contesto y Hank le comunico que debía de bajar al laboratorio enseguida. Remy que consideraba que el mundo no existía hasta por lo menos las once de la mañana protestó vehementemente pero Hank insistió que o bajaba Remy al laboratorio o subía el a la habitación, la decisión era suya. Remy soltó algunos improperios en francés y colgó el teléfono. Al cabo de quince minutos un soñoliento y enfadado Remy aparecía en el laboratorio acompañado de Pícara que le había acompañado para suavizar el disgusto.
-¡Se puede saber que es eso tan importante que tienes que decirme que no puede esperar a una hora decente!- exigió saber Gambito.
Hank decidió no andarse por las ramas y acerco los expedientes de Gambito y de su paciente y se los mostró.
-Veras Remy, he realizado un extenso estudio del perfil genético de la mujer que rescatamos y he hallado algo bastante sorprendente. Dime ¿que ves al comparar el perfil genético de esa mujer y el tuyo?.
Remy miro con detenimiento los dos perfiles dejando sitio a Pícara para que los mirara también.
-Son prácticamente idénticos-observo Pícara.
-¿Qué quiere decir esto Bestia?-dijo a su vez Remy.
Hank suspiro y deseo haber pedido a Remy que se sentara antes.
-Lo que quiere decir es que esta mujer es tu madre biológica Remy, la mujer que te trajo a este mundo.
Remy se quedo de piedra. Pícara emitió un grito de sorpresa ahogado y cogió a Remy que se tambaleó ligeramente. Lentamente el cajún se volvió hacia la ventana que mostraba la sala de recuperación y observo a la mujer que rodeada de maquinas se recuperaba lentamente de sus heridas.
-¿Madre?
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