Iniciación
Por Dawn
Capítulo 4
- El espacio, la última frontera. Estos son los viajes de la nave estelar Enterprise, que continúa su misión de exploración de mundos desconocidos, descubrimiento de nuevas vidas y de nuevas civilizaciones; hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar.
Un humanoide azul en bañador, una adolescente rubia y otra de cabellos leonados y ojos felinos que cubren sus bañadores con camisetas observan como una tercera fémina de cabellos castaños, vestida con camiseta y vaqueros, suelta la anterior parrafada mientras observa absorta un objeto alienígena en su mano para después depositar la mirada en la impresionante estructura compuesta por un portal teleportador, varios edificios y algunas naves espaciales que ocupan el interior de un cráter varios metros por debajo de ellos. El humanoide azul hace un gesto de resignación y hubiera puesto los ojos en blanco de haber tenido pupilas en sus ojos amarillos.
- ¿Es necesario que saques tu momento friki cada vez que encontramos naves espaciales extraterrestres, Kitten?
- Yo no critico tus momentos Errol Flynn, elfo. Además, ¿Cuántas veces puede una chica usar esa frase?
- ¿En nuestro trabajo? Un par de veces al mes.
- Eres un exagerado, como mucho son tres o cuatro veces al año.
- Ni hablar, en el último año hemos tenido al menos diez contactos extraterrestres.
- Sí, es cierto, pero sólo hemos salido al espacio tres o cuatro veces.
Las dos adolescentes abren los ojos con sorpresa, se miran la una a la otra con cara de resignación por vigésima vez en la última hora. La mayor, haciendo gala de unos modales exquisitos, carraspea para llamar su atención.
- Ms Pryde, Mr. Wagner, no quisiera interrumpirles pero ¿tienen idea de lo que está pasando? ¿Cómo podemos salir de aquí?
- Por supuesto Sofía – aseguró Kitty con una sonrisa tranquilizadora – El teleportador está allí abajo, es esa estructura plateada de forma ovalada. Necesitamos configurarlo para que las coordenadas de destino sean las de la Tierra, preferiblemente las de la Mansión.
- Ja, si os fijáis, hay una serie de estructuras cilíndricas que lo unen con el edificio que hay a su derecha, y que podemos suponer que son los generadores de energía. Los controles deberían de estar en ese mismo edificio o en el anexo.
- ¿Cómo puede saberlo? – pregunta Beth con cara de asombro. Ni por asomo se la hubiese ocurrido que hubiesen mirado si quiera al cráter con detenimiento y mucho menos tener todos estos datos.
- Son los dos edificios más vigilados junto con la zona donde tienen a los nuestros retenidos. – afirma Kitty señalado una especie de edificio formado por diversas estructuras acopladas. – La idea original era mandaros a la Tierra y después rescatar a los nuestros.
-Pero visto lo visto – interrumpe Kurt – lo más lógico y menos arriesgado es liberar a los nuestros y luego todos juntos teleportarnos a casa. Creo que podremos conseguirlo si Kitten nos trae suficiente información.
- Lo que significa que me toca hacer una de mis famosas expediciones nocturnas en fase en un planeta alienígena – bromea guiñándoles un ojo a las adolescentes – si sigo así voy a tener que patentarlas.
- Disculpe Ms Pryde – interrumpe Beth – pero… ¿es seguro que vaya usted sola? ¿Y si la pasa algo?
- No tenéis que preocuparos, Kurt se encargará de vosotras y yo ya estoy acostumbrada a estas cosas. Sólo es un poco de reconocimiento. Con muchísimo cuidado y siempre en fase, procurando obtener información sin arriesgarme demasiado.
- Sin arriesgarte nada de nada – la recuerda Kurt señalándola con el dedo – a la mínima señal de peligro quiero tu prieto trasero de vuelta.
- Señor, sí, señor – grita, cuadrándose y saludando militarmente antes de empezar a hundirse en el suelo. Cuando sólo se la ve la cabeza, guiña un ojo en dirección a las adolescentes y desaparece.
- No parece que se tome esto muy en serio – asegura Sofía sorprendida.
- Al contrario – responde Kurt mientras observa el complejo alienígena – se lo toma muy en serio, pero también sabe que estar agobiada no ayuda y que está lo suficientemente preparada para enfrentarse a quien sea. Kitten lleva en esto desde los trece. Y con menos de 18 ya lideró la Patrulla. Es como el anuncio, joven pero sobradamente preparada.
- ¿Cómo el anuncio? – Beth pone cara de extrañeza.
- El anuncio del coche, el del joven que aguanta al jefe tonterías y luego tiene un coche molón.
- Creo que se refiere a un anuncio que echaban cuando yo iba al jardín de infancia – asegura Sofía.
- Auch, me hago viejo.
- Todo el mundo envejece – afirma completamente seria Beth. - ¿Qué vamos a hacer cuando vuelva Ms. Pryde?
- Aún estoy diseñando la estrategia, pero lo primero es saber cuantos de los nuestros hay encerrados. Necesitamos bastante potencia de fuego para poder tomar la base. Espero que al menos tengamos a Tormenta y a Rachel. Si podemos contar con Bobby y con Pícara estoy seguro de que podremos patear algunos traseros. Todo dependerá de cuantos profesores y alumnos haya encerrados y de su estado. También tendremos que ver como de fácil o difícil es rescatarlos.
- Son muy fuertes – se queja Beth.
- Sí, lo son, pero también tuvieron de su parte el elemento sorpresa. Nos desequilibraron al pillarnos desprevenidos, sin saber quienes eran nuestros enemigos. Les subestimamos y dejamos que nuestra preocupación por manteneros a salvo se sobrepusiese a nuestras capacidades de lucha. Ahora el elemento sorpresa es nuestro.
- Esta no era mi idea de una clase práctica de estrategia y combate – bromea Sofía mientras intenta mantener algo de calor pegándose todo lo que puede a Beth. El tono de su voz de su voz refleja su miedo pese a que quiera ocultarlo.
- Os protegeremos – intenta tranquilizarla Kurt con una sonrisa. Lamentablemente los colmillos no ayudan al efecto tranquilizador.
- Lo sabemos, Mr. Wagner. ¿Pero quien les protegerá a ustedes? – pregunta Beth
- No te preocupes, cherč, esta vez no somos nosotros los que necesitamos protección.
Los tres se vuelven en dirección a la voz de acento cajún y observan como Kitty y Gambito emergen del suelo a pocos metros de ellos.
- Mirad lo que nos ha traído el gato – dice Kurt con una sonrisa que tiene bastante de malvada. – Parece que las cosas empiezan a mejorar.
Continuará…
Todos los personajes pertenecen a Marvel, pero la historia me pertenece a mi. Para cualquier utilización fuera de mi web, deberás pedirme permiso. Agradecería cualquier comentario que quisieseis hacer, podéis poneros en contacto conmigo en la dirección de correo Dawn