AQUARE

Por Rondador

Eran las cuatro y media y me disponía a ir al despacho del profesor. Llamé a la puerta sabiendo que él ya sabía que yo estaba allí, son las desventajas de tratar con telépatas, sobretodo sin son de los más poderosos de la Tierra.

-Siéntate Alex. No se te va a hacer fácil creer lo que te voy a decir, pero necesito que hagas un esfuerzo. –Me dijo muy serio.

-Después de todo lo que he visto aquí, creería cualquier cosa. ¿De que se trata?

-Sabes que no todas las personas, sean mutantes o no, creen que sea posible la igualdad entre ambos. Por eso tanto por unos como por otros la humanidad esta amenazada vez tras vez.

-Si, he visto algunos altercados en las noticias, y más desde que estoy aquí. En España las cosas no estaban tan mal.

-Por desgracia es sólo cuestión de tiempo. Por eso hace falta alguien que proteja a ambos bandos, velando por la unidad y no por la dominación de una raza.

-Si, lo veo lógico, pero no veo que relación tiene conmigo.

-Contigo no, con los mutantes de esta escuela.  Como mutantes, tenemos el poder para deshacer los planes tanto de homo sapiens como de mutantes para evitar la unidad.

-¿Quiere decir que eso es lo que hacen aquí?

-Acompáñame, ha llegado el momento de que conozcas el resto de la escuela.

-¿El resto? Como si no fuera ya suficientemente grande.

-Mas de lo que te podrías imaginar.

El Profesor me dirigió al pasillo y allí pulsó un interruptor secreto. Acto seguido en una de las supuestas columnas se abrió la puerta de lo que parecía un ascensor.

-Los demás agradecerán que por fin conozcas todo. No les ha sido fácil mantenerlo oculto tanto tiempo.

Sin saber lo que se me venía encima entré en el ascensor. Por mas que lo intentaba no podía imaginar lo que tenía que ver. Permanecí en silencio hasta que el ascensor volvió a abrirse. Cuando vi lo que había detrás de las puertas sencillamente quedé atónito. Un pasillo enorme con paredes de metal y unas puertas redondas con unas “x” enormes. El Profesor me empujó levemente para que recuperara el sentido y caminara.

-¿Esto es lo que me quedaba por ver? ¿El refugio nuclear?

-No te esfuerces por esconder tus temores. Es normal que sientas miedo ante tanto cambio, pero no te preocupes. Aquí estamos para ayudarte.

Mientras caminábamos me seguía hablando.

-Mi sueño siempre a sido la unidad entre el Homo Sapiens y el Homo Sapiens Superior. Por ello hace ya bastantes años creé un grupo de jóvenes mutantes para enseñarles a usar sus poderes y así hacer frente a todos los que intenten impedir que se haga realidad. Eso a lo que la gente llama superheroes, pero con algunas diferencias.

-¿Y qué hay de diferente?

-Precisamente por ser mutantes los que luchamos por esa causa, las personas nos temen y desprecian por que piensan que somos culpables de muchos de los problemas con mutantes. Por desgracia el mundo tiende a generalizar. Si un mutante mata, los mutantes son asesinos; si un mutante es terrorista, los mutantes son terroristas. Por eso existe esta escuela, para que eso cambie.

-Es algo muy admirable, pero no suena fácil.

Paramos delante de una de las puertas que el Profesor abrió. Me hizo pasar y vi unos paneles de ordenadores y un ventanal que daba a una habitación gigantesca.

-Esta es la Sala de Peligro.

-¿Por qué no me suena bien ese nombre?

-En realidad no es para tanto, con el tiempo te parecerá mas sencilla que la física termodinámica aplicada.

Una puerta se abrió en la habitación de abajo por la que entraron algunos de los profesores y alumnos de la escuela. Scott, Jean, Logan, Kitty, Pícara y Kurt. Todos vestidos de una forma algo extraña.

-¿Qué van ha hacer? -Pregunté con impaciencia.

-Tranquilo, lo verás enseguida. -Activó un micrófono que tenía cerca y habló a los que estaban abajo. –Preparaos para una secuencia de nivel 7, demostremos a Alex quienes son los X-Men.

En ese momento vino a mi cabeza la pancarta que uno de los alumnos tenía cuando llegué a la escuela. Eso era, esos eran los X-Men. La secuencia de entrenamiento comenzó. Toda la sala cambió mostrando una calle de Nueva York. Todos empezaron a tomar posiciones y con un gran sobresalto aparecieron unos enormes robots que se disponían a atacarlos. El Profesor, al ver mi sorpresa intentó tranquilizarme explicándome lo que pasaba.

-En realidad es muy sencillo. La sala crea unos hologramas físicos gracias a una alta tecnología Shi’ar. Así podemos hacer pruebas realistas de entrenamiento. Los robots que ves son centinelas. Unos robots que se crearon para capturar mutantes y unos de nuestros más duros enemigos.

Estas palabras no me consolaron mucho, mas bien me dieron muchas cosas en qué pensar. Uno de los más duros enemigos, eso quería decir que había mas enemigos y no creí que fueran sólo dos más. Sin duda mi vida había dado un giro enorme, pero no estaba dispuesto a dar marcha atrás.

Los meses pasaron deprisa a partir de ese día. Aunque no pasé a formar parte de los X-Men inmediatamente, conocí a algunos de nuestros enemigos por la base de datos del ordenador. No tenía ni idea de que habían salvado el mundo mas de una vez. Y yo ni siquiera había oído hablar de ellos. Mi poder fue creciendo y perfeccionandose. La capacidad para manipular el agua, darle forma, cambiar su estado, y cosas así. Todavía me quedaba mucho por aprender. Sin embargo había conseguido algo increíble, iba a proteger a un mundo que me teme y me odia. Y a partir de ese día me conocerían como Aquare.

FIN

Los personajes que aparecen en este fanfic son propiedad mia, salvo aquellos que pertenezcan a Marvel. Si deseas utilizar este fanfic, deberas pedirme permiso antes rondador@guay.com