EL INFLUJO DE LA LUNA
Era
temprano y aun se podía vislumbrar la luna. Su influjo me ha atraído
siempre. Enigmática, brillante, sensual. Su luz en las noches de luna
llena era como una señal de que algo tenía que pasar. Que existía
algo ahí fuera que no conocíamos, algo hermoso. Y tras muchas
lunas llegó él. El responsable de que esa atracción aumentara
hasta un punto impensable para mi. A partir de entonces nada sería
igual. Yo le pertenecería tanto como él a mí, y la luz
de la luna, como una sacerdotisa uniría nuestras almas en una sola.![]()
____Todo comenzó una
noche blanca. La luna llena estaba preciosa en su trono celestial. Brillante
como un foco. La discoteca empezaba a aprisionarme, no sabía el motivo,
lo único que dictaba mi cerebro era salir, alejarme de la multitud
y respirar. Aunque, ahora, tras mucho tiempo empiezo a pensar que él
tuvo algo que ver.
____Salí a la calle, y respire el aire
frío de la noche mientras la luz de la luna ejercía su influjo
incluso tras los edificios que cubrían su perfecta esfera. Quería
verla, necesitaba verla. Rápidamente me adentré por las callichuelas,
y sin saber muy bien como, llegué a un pequeño patio rodeado
de arcos desde donde se veía perfectamente. Un cielo añil totalmente
despejado con la luna llena en su extremo. Era como si alguien hubiera puesto
una tela de seda a contra luz y hubiera hecho un agujero en ésta.
________- Preciosa ¿no crees? -una voz
detrás de mí me sobresaltó- Oh, ¿te he asustado?.
lo siento, perdóname.
____Mientras seguía el eco de sus palabras
por el interior de los oscuros arcos para localizar su situación, mis
ojos vieron de repente una pequeña luz roja iluminarse en la poca oscuridad
existente. Después un envolvente humo proveniente de esta luz, y atravesandolo
una figura.
Al
salir de su abrigo de sombras la figura del hombre se me reveló. Una
melena ligeramente ondulada le llegaba hasta sus hombros, parte de un cuerpo
robusto. Poco más pude ver, puesto que la mirada de sus ojos me atrapó
irremediablemente. Lentamente empezó a acercarse, pude echar a correr,
pero quería descubrir más, mirarme en sus ojos y descubrir que
escondían. Eran de un dorado miel embriagadores, pero según
se acercaba desvelaban mucho más. Podía verse claramente en
ellos una gran profundidad, como si incontables vidas hubieran pasado por
ellos dejándole un triste recuerdo. Dolor. Soledad. Sus ojos pedían
compañía, una compañía que permaneciera, y que
parecía no encontrar.
________- No tiene importancia -conteste- Verdaderamente
tiene usted razón -proseguí mientras volvía a alzar la
vista al cielo- Es preciosa.
________- Tan brillante, tan solitaria, pero
tan fuerte.
________- ¿Cómo dice?
________- Las olas, las mareas, el mar. -melancólicamente
pronunciaba estas palabras mirando al frente y con los ojos en el vacío-
Algo tan inmenso y poderoso se rinde todas las noches ante el influjo de la
Reina de la noche. Unas veces le cede su espacio y otras intenta...
________- Acariciarla.
________- Exacto. -dijo mientras me sonreía-
Parece que la Bella Dama se retira, creo que debo hacer lo propio.
________- No entiendo, pero si el cielo esta
despejado...
____Alce mi vista una vez más para descubrir
con asombro como una vergonzosa nube se acercaba y cubría maternalmente
a la luna en sus acolchados brazos. Rápidamente baje la vista. Solo
pude ver como desaparecía por el portalón que daba acceso al
patio. Sali corriendo para despedrime. Al salir del patio me tope con otra
nube de humo. Su extraño olor no me distrajo de mi intención,
pero el vacio de las calles me hizo desistir.
____Esa misma noche aún con la imagen
de su rostro me acosté. Al poco rato empezó un sueño
que se repetiría varias veces durante los días siguientes. Unos
ojos aparecían de la oscuridad, me miraban, y luego daban paso a una
figura que me extendía la mano. Al acercarme veía su rostro,
era él. Le sonreía mientras inclinaba la cabeza. Ël me
devolvía la sonrisa, pero inexplicablemente, de repente sus facciones
cambiaban horrorosamente, y entonces... me despertaba. Un sudor seco envolvía
mi cuerpo. Varias semanas después comprendería lo que mi subconsciente
intentba decirme, pero para entonces, mi alma, mi propio ser ya estaba perdido
¿De verdad? Yo creo que no.
___Cuarto
Menguante, los sueños seguían inquietandome. Ese hombre...,
necesitaba saber quien era, ¿por qué salía en mis sueños?.
Estuve un par de noches buscándolo, volviendo al patio, pero no lo
encontraba, no aparecía, hasta aquella noche, mi segundo encuentro.
____Tenía sed de tanto bailar, necesitaba
algo fresco, pero en vez de encontrar el remedio encontré todo lo contario,
encontré una brasa a la que acercarme. Como una polilla se acerca irremediablemente
a una llama ardiendo. Lo encontré a él. En la esquina más
oscura de la barra vi una figura, pensativa, mirándome. Impulsivamente
di media vuelta y me dirigí a su encuentro. Su mirada seguía
tan profunda...
________-
Nos volvemos a encontrar -le decía mientras me dejaba un sitio.
________- Si.
________- La luna sigue su ciclo, supongo que
es inevitable, todo tiene un principio y un fin.
________- Penoso, cruel destino.
________- ¿Qué dices? Es inevitable
-sus contestaciones siempre tan cortas y extrañas me inquietaban, no
hacían nada más que aumentar mi interés por ese hombre.
________- No -sus ojos parecían fuego-
La rueda del destino es cruel. Vida, Muerte, cosas tan opuestas deben de compartir
existencia. Una da felicidad, la otra te la quita, dejandote vacío,
sin ganas de vivir, muerto -sus ojos volvían a esa mirada perdida,
como si buscara a algien.
________- Lo siento, no quería... Supongo
que en cierto modo tienes razón. La existencia humana es corta. Sitios,
personas que conocer...
________- Vidas que vivir y compartir. ¿No
has deseado poder ver el mundo crecer y expandirse? ¿Conocer sus cambios?
________- Alguna vez, supongo, como todo el mundo,
pero eso es imposible. Tenemos un tiempo estipulado, y es con el que debemos
conformarnos...
____Tras esas palabras no sé muy bien
lo que pasó, ni tampoco se como explicarlo. Quizas fuera lo surrealista
de la conversación, el cansancio de la noche, lo bebido, la mirada
de Desmond... Si, Desmond, así es como se llama. No sé muy bien
el porque, pero en sueños lo único que recuerdo es su nombre,
mientras se levanta y desaparece entre la multitud y el humo de la discoteca.
Segun la versión de mis compañeros, al ver que tardaba fueron
a buscarme. Me vieron despedirme de Desmond. Me llamaron, pero yo estaba con
la mirada perdida, buscandolo. Tuvieron que acercarse y despertarme de mi
"hipnótico sueño", como ellos lo llamaron.
____A
partir de aquella noche la pesadilla cesó dejando paso a otra más
inquietante. El patio, era de noche, y la Luna Menguante estaba en el cielo,
reluciente. De repente sus dos extremos pinchaban el despejado cielo. Instantes
después un fluido rojo empezaba a salir de los agujeros dejando un
charco suspendido. ¡Sangre! Lentamente la luna se acercaba y se convertía
en Luna Creciente. Mientras la sangre empezaba a hervir y se formaba un palabra.
Oscuridad. Mi cuarto. El sudor de noches anteriores se había convertido
en ansiedad. Me despertaba súbitamente sin aire, me tenía que
levantar, abrir la ventana y respirar. La luna siempre allí, en el
cielo, menguaba. Tras varias noches opte por dormir con la ventana abierta.
Los primeros días se me hacía extraño, pero con el paso
del tiempo el brillante reflejo de la luna me tranquilizaba. Desmond, su nombre
seguía resonando en mi cabeza inquietantemente.
___Me
encontraba en el campo. Tenía una pequeña casa, herencia de
mis padres. Se encontraba en la ladera de una montaña, cerca de un
río, y de vez en cuando solía ir a pasar el Fin de Semana. Me
gustaba sentarme fuera y escuchar el pasar del río y el chapoteo de
los peces. Luna Llena. El cielo estaba lleno de nubes, y un manto de niebla
cubría los alrededores... parecía vivo, era como si serpenteara
en círculos alrededor de la casa.
___La noche, un tiempo del día en el que
el cuerpo descansa aunque la mente siga trabajando. Yo me había acostado,
pero en un momento me vi abriendo la ventana, dejando que la niebla penetrara
en mi habitación y me abrazara. Era una sensación ambigüa.
Calor y Frio al mismo tiempo. Al momento sentí como si alguien me levantara
la cabeza y me susurrara "Desmond"...
___Me
sobresalté y al abrir los ojos, los rayos del sol atravesaban la niebla
matutina. Hacía frío. Mire hacia la ventana, estaba abierta.
Un escalofrío recorrió mi cuerpo, y ese mismo día volví
a casa. Pasaba algo, era indiscutible. Desmond, tenía que haber algo
relacioando con ese nombre, con el dueño de ese nombre, Desmond...
___Los siete días siguientes volví
a tener ese "sueño", pero lo extraño esta vez es que
parecía tomar vida. Cada noche el charco iba transformandose en una
palabra. Cada día me mostraba una letra diferente. Primero una "e",
luego una "s", "m" .... Así hasta que la séptima
noche el charco de sangre dejó de soltar letras, había formado
la palabra "esmond". Yo estaba en el patio observando ese fenómeno.
De repente caí en la cuenta, no había que combinar las letras,
la luna que había hecho sangrar al cielo y posteriormente se había
convertido en Luna Creciente era en realidad una D, ¡"esmond"
era en verdad "Desmond"! Intuitivamente me di la vuelta y allí
delante de los arcos estaba él, ofreciendome su mano. "AH!"
La respiración se me había acelerado, y volvía a tener
el cuerpo lleno de sudor.
___Cuarto
Creciente. Algo iba a pasar, no cabía duda. Esa noche volví
al patio, y antes de mirar al cielo recorrí todos los arcos en su busca.
Nada. De repente una niebla espesa empezó a envolver el lugar. El olor,
igual que el humo de su cigarro. Una vez la niebla se hubo calmado, empezó
a tomar forma. ¡Desmond! Me quede inmóvil, pero algo dentro de
mi sabía que tenía que pasara.
______- He estado
mucho tiempo solo, buscando un alma gemela y creo que al fin la he encontrado_
-Desmond había dejado su enigmática forma de hablar y sus ojos
brillaban- No tenemos que estar atados a la vida, podemos ver como cambia,
como pasa el tiempo. ¿Quieres formar parte de mí?
___Su mano se alzó hacia mi como tantas
veces había hecho en mis sueños, pero esta vez era real. Hasta
ese momento no había pensado cual sería mi respuesta, curioso.
No lo conocía, no sabía lo que me ofrecía, y lo que esperaba.
Miré de nuevo a sus ojos. La tristeza, las vidas pasadas. Ahora lo
comprendía. Me acerque tome su mano y dija "Sí, quiero"
_
___Se han dicho muchas cosas acerca de
los vampiros. Que son seres solitarios y malvados. Se equivocan... no es así.
Su soledad es debida a que no encuentran a alguien que les comprenda y la
maldad... digamos que es algo impuesto. Mucha gente cree que este destino
es peor que la muerte, que es una condenación. Están equivocados.
Puede que no haya visto la luz del día en siglos, pero la Luna...,
el sonido de la noche... Aquel día murió mi cuerpo, se acabó
mi antigua vida, pero empezó una nueva, mucho más salvaje y
deseable. ¿Lo ois? Es embriagador... Si Desmond, ya voy.