GÉNESIS

Rayen

Mi nombre es Rayen.


Solo eso, Rayen. En mi tierra significa "Flor" y algunos le dan este nombre a las flores que solo crecen en estado salvaje, en libertad... Así soy yo, debo ser libre para poder crecer.

Puede que algunos de ustedes me conozcan, o hayan oído hablar de mi, por eso diré que no se puede creer ni la mitad de lo que la gente cuenta; ni de mi, ni de mis compañeros. Por eso he decidido escribir mi historia, y contar como me convertí en lo que soy, como ha sido mi vida, y como conocí a los X-Men.

Aun hoy existe gente que cree que los mutantes no existen, que son una fantasía... que gran error. No hay nada mas real en este mundo que un mutante. Y digo esto porque nadie capta mejor la realidad que un mutante.

Yo no soy exactamente un mutante. A mi me "hicieron" mutante. Y al mismo tiempo me robaron mi vida. Pero vayamos al principio.

Yo nací en Chile, un hermoso país en el extremo de Sudamérica. De mi infancia y adolescencia no hay mucho que decir. A los 18 años me enfrente a la gran prueba de todos los jóvenes: elegir un futuro; sin embargo desde niña tenia claro lo que quería, la naturaleza y la vida siempre habían llamado mi atención, así que no lo pensé dos veces al elegir la biología.

A finales del segundo año en la universidad mis gustos comenzaron a cambiar, y comenzó a manifestarse una fuerte "autorrebeldia", comencé a rebelarme a mi misma, y a lo que siempre había sido, una niña tranquila y casi sin gracia. Pronto mis amigos se acostumbraron a verme con ropas oscuras y el tatuaje en forma de rosa en mi mano.

A mediados del tercer año nos enteramos de un seminario especial en un centro marino en EE.UU.., sin pensarlo dos veces me inscribí y comencé a hacer todo lo posible para juntar el dinero para el viaje. A finales de año, luego de los exámenes, nos preparamos para viajar... "¡¡¡Que emocionante!!!" pensé, "Este viaje será genial para tener nuevas experiencias"... ¡Ay de mi!, no sabia como tenia razón.

Poco antes de navidad tomamos el avión; en realidad eso era lo que mas sentía del viaje, era la primera vez que pasaría las fiestas sin mi familia. Subí al avión con un nudo en el estomago, y cuando nos disponíamos a despegar me abrace fuertemente al osito que una buena amiga me había regalado (nunca había volado, y sentía verdadero pánico en mi primera experiencia). Para no sentir el viaje me dormí, sin saber nada de mi hasta llegar a nuestro destino.

Cuando llegamos fui recibida por la familia con la que me alojaría en mi estancia en EE.UU. No me detendré a hablar sobre mi estancia con esa familia, solo diré que ese fue uno de los mejores momentos que he pasado desde que llegue a EE.UU., y lamento mucho lo que sufrieron tras el accidente, y Dios sabe que he querido acercarme a ellos para mitigar su dolor y sentimientos de culpa, y también sabe por que no lo he hecho.

Ya comenzado el seminario, durante varios días fuimos llevados desde el Centro a una playa alejada, para poder tener experiencia en terreno. A la quinta salida, tuve un extraño presentimiento, de esos que tienes solo cuando algo le sucede a un ser querido, pero que nunca relacionamos con nosotros. Algo temerosa lleve ese día a Dandy (el osito que me habían regalado) y partí al centro. Una vez ahí subimos a los buses y partimos a ese fatal viaje.

Levábamos bastante tiempo viajando cuando la tragedia comenzó. Íbamos por un angosto camino junto a un acantilado, cuando uno de los buses que iban adelante se salio de control y comenzó. a hacer extrañas maniobras. El conductor del nuestro trato de esquivarlo, pero aun así recibió el golpe del otro bus. Lo ultimo que recuerdo es haberme abrazado a Dandy mientras el bus volteaba y se inclinaba por el precipicio.

Por lo que supe después el bus cayo al mar ante la aterrorizada mirada de los pasajeros de los otros buses. Aunque buscaron por días, solo encontraron 3 cuerpos, dando por desaparecidos a los restantes 28 (hoy puedo decir que solo 13 aun están desaparecidos, pero nadie lo reconocerá).

Cuando desperté, no sabia si aun soñaba, o si era una pesadilla. Me encontraba en una especie de cámara extraña, flotaba en un liquido raro con una mascara sobre mi rostro... numerosos cables, sondas y extrañas cosas se encontraban conectados a mi cuerpo... junto a mi, en otra cámara, pude ver a una chica desmayada.

Vi entrar a un hombre de bata blanca que se acerco a la computadora que se encontraba al otro lado de la habitación... sentí algo similar a una descarga eléctrica, y me desmaye.

Pasaron muchos días en los que no podía moverme, pero podía ver a varias personas de bata entrar al laboratorio... solo trozos de sus conversaciones llegaban a mis oídos, pero con el tiempo pude comprender lo que estaban haciendo... experimentos, esa gente realizaba experimentos conmigo y el resto de los sobrevivientes del accidente (fue así como me entere de su presencia en el lugar).

Un par de semanas después de despertar los oí hablar de los poderes que supuestamente deberíamos tener... pensé que si tuviera esos poderes podría escapar de esa pesadilla, ya que cada día que pasaba, cada nueva cosa que experimentaban sobre mi, convertía mi vida en un infierno.

Pero no tuve que esperar mucho para ver cumplido ese deseo... luego de un extraño experimento que realizaban con la chica que se encontraba a mi lado, su piel comenzó. a hincharse, para luego deshacerse y caer dejando su carne a la vista, y después de una dolorosa agonía murió... esas personas solo mostraban decepción, como si lo único que lamentaran es que no hubiese sido lo suficientemente fuerte para resistir... pero no tardaron 5 minutos antes de intentar hacer lo mismo conmigo.

Eso me aterro, no quería que volvieran a tocarme, menos hacerme lo mismo que a ella, lo único que estaba en mi mente en ese momento era salir de ahí, solo estaba concentrada en eso... No supe como, pero la cámara comenzó. a romperse desde adentro, como víctima de una gran presión... ellos se asustaron y huyeron de la habitación... antes de que todo estallara...

Cuando desperté me vi rodeada de los restos del laboratorio, y el cuerpo de la chica se encontraba a mi lado... encontré una bata con la que cubrirme, y salí del lugar.

Recorrí varios pasillos, donde encontraba una serie de laboratorios destruidos por explosiones... al parecer lo que ocurrió en el que yo estaba había generado una especie de reacción en cadena... al poco caminar llegue a un laboratorio llamado "Sector Beta" (yo estaba en el Alfa)..., en ese lugar encontré a otros 10 chicos, semidesmayados entre los escombros... poco después llego un equipo especial del ejercito, y nos llevaron con ellos.

Alli nos explicaron todo lo sucedido... nosotros habíamos sido llevados a ese laboratorio donde se desarrollaba un experimento llamado "Proyecto Génesis", ese proyecto había sido rechazado por el gobierno de los EE.UU., ya que implicaba la experimentación con humanos para crear soldados perfectos, pero un privado (aun no se descubría quien) había contratado a los científicos para desarrollar el proyecto

Ellos llevaban bastante tiempo siguiendo los pasos de esta organización, pero no sabían que habían adelantado tanto (para ser exactos, no sabias que ya estaban experimentando con humanos)... habían llegado al lugar luego de la explosión, y nos encontraron a nosotros...

Ellos no sabían lo que nos habían hecho exactamente, pero podían deducirlo, tomando los primeros archivos del proyecto la adición de ADN mutante y de animales en un organismo humano normal era parte de ese proyecto en un principio no entendí esto ultimo, ya que lo único extraño que había viso en mi eran mis manos, que se veían mas delgadas, y las sentía muy extrañas... pero cuando me llevaron al espejo casi me muero...mis ojos, originalmente cafés, se habían vuelto verdes, y ahora eran como los de un gato... y pequeñas y casi imperceptibles manchas, similares a las de un cheeta, se veian en mis brazos, piernas y espalda...

En un principio no supe afrontar todo esto, no deseaba hablar cn nadie, me encerré en mi misma... pero al poco tiempo me uní a resto del grupo; al darnos por muertos habíamos quedado sin identidad y sin vida para la sociedad, pero el ejercito nos ofreció una posibilidad para volver a vivir "como antes" (o casi): ellos nos darían nuevas identidades y papeles para poder vivir tranquilamente en el país, siempre y cuando no dijésemos nada del Proyecto, y aceptásemos unirnos a un equipo especial, que seria llamado solo en casos extremos... luego de pensarlo mucho terminamos aceptando, y luego de unos meses entrenando en instalaciones secretas del ejercito (mientras esterábamos los papeles), pudimos salir, y volver a la sociedad.

Durante el tiempo que pase en esas instalaciones pude descubrir y desarrollar parte de mis poderes... tenia la agilidad y rapidez de un Cheeta, mis sentidos se habían agudizado, y al igual que los felinos, podía usar mis garras (ya que por alguna razón extraña mis uñas se habían vuelto muy resistentes, llegando incluso a cortar el metal), también descubrí que tenia poderes telepáticos, pero debido a las limitaciones en el entrenamiento no pude desarrollar ese poder muy bien...

Finalmente, tras tres meses en ese lugar, nos entregaron nuestros papeles y nos preparamos para iniciar nuevamente nuestras vidas... junto con varias otras cosas que podrían sernos útiles me habían entregado unos lentes de contacto especiales para cubrir mis ojos, cosa que les agradecí enormemente... luego de eso me dedique a recorrer los caminos, hasta que finalmente llegue a New York...

Una noche, ya tarde, cansada y sin poder encontrar un lugar donde quedarme, llegue cerca de un bar llamado Harry`s... seria en ese lugar donde conocería a la que se convertiría en la persona mas importante de mi vida...

Continuara...

 

Los personajes que aparecen en este fanfic son propiedad mia, salvo aquellos que pertenezcan a Marvel. Si desea utilizar este fanfic, deberas pedirme permiso antes rayen_des@yahoo.es.