Xena se escribe con X, de Patrulla X.
CAPITULO 4
Como de costumbre, el servicio ofrecido por Viajes Hades, no era precisamente el mejor. Xena y Grabielle recobraron el conocimiento en un bosquecillo, mareadas y con el cuerpo dolorido, tiradas como un par de fardos sobre la hojarasca.
- ¿Hemos muertos y estamos en el Tártaro?- masculló Gabrielle con voz débil.
- Aún no. Creo. Pero con Hades nunca se sabe.
- Desde luego, como conductor deja mucho que desear- dijo la rubia llevándose una mano a la cabeza.
- No es muy hábil, no. Me pregunto donde estamos...
- En un bosque.
- Que profunda eres, hija mía- dijo la guerrera con cara de circunstancias.
Caminaron en una dirección cualquiera esperando que antes o después saldrían del bosque, y podrían tener una mejor vista de la zona. Cuando la arboleda se terminó, sus pies se hundieron en una pradera de césped, quizás, demasiado verde. A un par de kilómetros, se distinguía una edificación, y allí se dirigieron.
Cuando llegaron hasta la valla que rodeaba la casa, pudieron ver un cartel escrito con letras latinas pero cuyo contenido no entendían.
- Creo que estamos un poco lejos de Grecia, Xena.
- O eso, o la gente habla muy raro últimamente por aquí, si.
Traspasaron la valla abierta y se acercaron a la puerta. Xena llamó con el puño. Un momento después oyeron pasos desnudos sobre el suelo y una voz de hombre en un idioma que no entendían. Un chico de piel oscura abrió la puerta y las miro con reconocimiento y sorpresa en los ojos. Se dio la vuelta y gritó al interior de la casa en un idioma que no entendían.
A los gritos del chico, un grupo de gente acudió a la puerta. Uno de ellos parecía un demonio azul, y Gabrielle dio un paso atrás atemorizada. Xena la empujo suavemente hacia delante, con cara de pocos amigos.
- Tranquila.- dijo señalando el chakram- Sólo intenta entenderte con ellos. No parecen hostiles.
Gabrielle intentó hacerse entender en latín y egipcio pero fue inútil. Ninguno intentó atacarlas, pero hablaban desconcertados entre ellos e intentaban explicarse por gestos, pero ni siquiera así sacaron nada en claro. Finalmente, el de aspecto demoníaco se dirigió al chico que les había abierto la puerta y señaló hacia las escaleras. El muchacho echó a correr escaleras arriba, gritando.
- ¡Ororo!
CAPITULO 5
Tormenta estaba regando las plantas de su ático con su sistema particular: Convocaba una pequeña nube sobre ellas y hacia que lloviera sobre la parte de la planta que deseaba regar. En esos menesteres estaba cuando Roberto D´Acosta entró atropelladamente en el ático gritando su nombre.
- Roberto, ¿no te han enseñado a llamar antes de entrar?
- Obrigado, Ororo. Lo siento. Es que tenemos una emergencia- dijo el muchacho casi sin aliento.
- ¿Qué ocurre?- dijo Ororo generando un relámpago. Antes de que el chico contestara, el relámpago se había pagado, dejando a una Ororo vestida para la lucha.
- Xena...
- ¿Xena?
- Sí, Xena, está en la puerta.
- ¿Qué?
- Xena, la princesa guerrera, ya sabes...
- No, no sé de que me hablas- dijo Tormenta sin perder los nervios.
- Pues baja, y lo verás tu misma.
Tormenta bajó al hall de la Mansión X a regañadientes, para encontrarse con una escena harto sorprendente. Logan le fumaba prácticamente encima a una mujerona de metro ochenta, vestida con una armadura de cuero, lo cual, dada la altura de Lobezno, implicaba que le fumaba a su sobaco. Mientras, ella miraba a Rondador con cara de pocos amigos. La cosa es que a Ororo no le resultaba desconocida.
Medio metro por detrás de ella, había una joven no muy alta, rubia, que parecía sacada de un festival medieval, apoyada en un cayado, y a la que Sam Guthie y Ranhe Sinclair observaban como si fuera un aparecido. Pícara, apoyada en la barandilla de la escalera terminando su café, observaba la escena entre divertida e interesada, mientras valoraba a la de la armadura.
- Pícara, explícame quien es esa mujer, por favor.
- ¿No te lo ha contado Berto?- sonrió la sureña.
- Berto es como un trailer. Te estropea la película pero no te enteras de nada...
- Xena, la princesa guerrera.
- Dime algo que no haya oído.
- Pues la verdad es que no tengo ni puñetera idea de quien es ni de donde ha salido, pero es clavadita a la protagonista de la serie esa que ven los chicos por la mañana. Esa ambientada en la Grecia chunga.
- ¿La Grecia chunga?
- Sí, en la antigua Grecia, pero con los dioses paseándose de aquí para allá y haciendo la puñeta.
- Para no gustarte, estás muy informada...
- Eh, esa tía es una máquina con el chakram- dijo Pícara señalando el extraño círculo de metal que colgaba de la cintura de la morena- Y Gabrielle...
- ¿Gabrielle?
- Sí, la rubia. Si yo fuera Remy no creo que me atreviese a retarla con el cayado. Es condenadamente buena.
- Bueno, y ¿qué hacen aquí?
- Ni la más remota idea. Creo que Berto te ha llamado porque, en teoría, hablan egipcio.
- ¿No creeréis de verdad que son, bueno, Xena y Gabrielle? Es estúpido. Serán las actrices que hacen la serie.
- Las actrices son australianas. Hablan inglés. Y ahora mismo están en Pasadena en una convención de fans. Enciende en canal satélite si no me crees.
Tormenta se adelantó hacia el sorprendido y mudo grupo, que se abrió para dejar paso a la Señora de los Vientos.
- Bienvenidas, forasteras- dijo Ororo en egipcio
-¡Princesa Ororo!- respondió la guerrera en un egipcio muy anticuado.
- ¿Nos conocemos?- dijo la mujer del cabello blanco.
- No es ella, Xena. No puede serlo. Pero el parecido es asombroso...- dijo la rubia.
- Su compañera tiene razón... en parte. Mi nombre es Ororo, Ororo Munroe. Pero no recuerdo haberos visto nunca.
- En el lugar del que venimos, conocimos a una princesa africana llamada Ororo, muy parecida a ti. Tal vez seas descendiente suya- terció la bardo.
- Tal vez... ¿Y de dónde venís?
- De Grecia. De vuestro pasado. Creo...- dijo la rubia con expresión confundida- Es una historia muy larga. Y os parecerá increíble, pero...
- Gabrielle, por aquí ya nada nos parece increíble, la verdad.
- ¿Cómo sabes mi nombre?
- Eso, también es una historia muy larga. Que será mucho más sencilla de contar si nos entendemos por completo- cambiando al inglés, se giró hasta encontrar a Rondador- Kurt, llama a la sede de Factor X y pregúntale a Jean si puede venir.
CAPITULO 6
- Bueno, creo que así os sentiréis mucho más cómodas entre nosotros- sonrió Jean apartando la mano de la frente de la rubia.
- ¿Cómo es posible que de pronto entienda lo que dices?
- Jean os ha enseñado inglés mentalmente- aclaró Ororo hablándoles también en inglés.
- Sorprendente- dijo la rubia saboreando el sonido en sus labios.
- Entonces, ¿sois dioses?- preguntó con voz ronca la guerrera.
- No, simplemente tenemos poderes.
- Cómo los dioses... Pero no sois dioses.
- Quizás nadie haya reparado en que Ares está aquí, porque deben creer que tiene poderes- dijo Gabrielle.
- Seguramente. En todo caso, parece que el mundo ha cambiado mucho desde... entonces...
- No tanto, Xena. Siguen teniendo Cíclopes- dijo ella señalando a Scott.
- Bueno, en realidad tiene dos ojos, pero lleva un visor para controlar los rayos que puede lanzar por ellos- rió Jean, mientras Scott ponía cara de pocos amigos.
- Y demonios...- rió Rondador acercándose a la rubia- ... azules.
- ¿Es un demonio?- preguntó Gabrielle sin atreverse a moverse ante el avance del elfo.
- No, pero le gusta impresionar a las chicas con ese cuento- dijo Logan aspirando el puro- Está convencido de que lo consigue.
- Pues se equivoca- dijo Xena levantando una ceja- A mi no me impresiona.
- ¿Y esto, te impresiona?- dijo Logan poniéndole el puño frente a la cara y haciendo salir sus garras justo delante de su nariz.
En el mismo momento en que Logan hizo salir las garras, el chakram salió despedido hacia un lado, rebotó en la estantería, cortó limpiamente el puro que llevaba en los labios, rebotó de nuevo y volvió a la mano de Xena, a tiempo de alojarse debajo del mentón de Lobezno.
- En absoluto. ¿Y a ti esto?- dijo Xena sonriendo de lado.
- Eres buena, ¿lo sabes?- dijo Lobezno, tirándole el humo a la cara.
- Por supuesto. ¿Y dime, que es eso que fumas que huele tan bien?
- Adoro a esta mujer...- dijo Logan girándose para mirar a Rondador.
El elfo y Gabrielle se miraron, y movieron la cabeza con desesperación.
CAPITULO 7
- ¿Y tu amiga?- preguntó Rondador acercándose a Gabrielle.
- Con tu amigo. Creo que han ido a ponerse curdas a la taberna. Andaban desafiándose a ver quien era capaz de beber más sin caerse al suelo...
- Perderá. Lobezno es una auténtica cuba.
- Lo dudo. Xena es una esponja- rió la bardo- ¿Cómo es que no has ido con ellos?
- ¿Cómo es que no has ido tú?
- Aguanto mal el vino. ¿Y tú?
- Soy alemán, pero hoy no me siento muy patriótico.
- ¿Alemán?
- Sí, de Alemania. Lo que vosotros llamabais bárbaros. Se supone que tenemos una resistencia al alcohol superior a la media, pero por si acaso, no quiero tener que comprobarlo mañana...- rió Rondador.
- Verás como está Xena mañana...- rió Gabrielle.
- ¿Te puedo hacer una pregunta?
-Sí, claro. Por lo visto aquí, es la tónica general.
- ¿Y eso?
- Bueno, los chicos se han tirado dos horas haciéndonos preguntas. Sobretodo sobre algo que llaman el subtexto. La verdad es que no entendía muy bien a que se referían, pero cuando les he dicho que me lo explicaran han cambiado de tema...
- No les hagas mucho caso, ya sabes...- se aguantó la risa Kurt- Son insultantemente curiosos. Si se meten donde no les llaman, díselo.
- No me importa, yo también tengo curiosidad por vosotros...
Sí, pero sospecho que tus preguntas no serán tan personales, pensó el elfo todavía reprimiendo una sonrisa..
- Bueno, ibas a hacerme una pregunta...
- ¿Te intimido?
- No- mintió ella.
- No mientas...
- Sí, un poco. Lo siento...
- Tranquila. Me gusta la sinceridad. De hecho, la prefiero a las turbas que pretenden lincharme, que también he conocido unas pocas...
- ¿En serio?
- Ja, liebchen. Hay mucha gente a la que asusto en un primer momento. Lo malo es que algunos tienden a intentar destruir aquello a lo que temen. Aunque no es sólo conmigo, en general es con todos los mutantes. Claro, que si eres azul y tienes cola, suele ser peor...- bromeó Rondador- Sueles ir a parar con los monstruos del circo.
- ¿Monstruos del circo?
- Sí, era malabarista y trapecista. Como Burt Lancaster...- rió el elfo cogiendo los tres primeros objetos que pilló, y haciéndolos girar como si fuesen pelotas de malabarista, para lanzarlos luego al aire y recogerlos con una pirueta, con ambas manos y el rabo.
- ¿Burt Lancaster?
- Liebtchen, me parece que aún me quedan muchas cosas por enseñarte...- dijo Kurt con su mejor sonrisa a lo Errol Flynn.
DISCLAIMER: Como siempre, los derechos de La Increíble
Patrulla-X, Los Nuevos Mutantes y Spiderman, son propiedad de la Marvel. Esta
vez, además, los de “Xena, la Princesa Guerrera”, pertenecen a Reinassance.
No pretendemos violar la santidad de los derechos de autor ni incurrir en ningún
delito, sin olvidarnos de que no tenemos ni un duro, así que si intentan hacernos
una demanda, lo tienen claro. Jejeje. Simplemente, esperamos divertir sin molestar.
Mutativos saludos.
Reclamaciones, sugerencias o palmaditas en la espalda a: senadoraleia@hotmail.com